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sábado, 31 de diciembre de 2011

ansiedad

Ante una situación no grata, como la ansiedad, lo que hacemos es reaccionar. La reacción es lo que nos separa de lo que "es" en ese momento. Como ya he dicho otras veces, esa reacción es lo que somos, es el yo, que de hecho es el pasado. La reacción ES el pasado.

Creo, ya que es lo que intuyo, que si nos dejásemos "atrapar" completamente, por ese tipo de emociones, el yo, la identidad personal desaparecería por completo. En un santiamén.

En mi caso al menos, y lo cuento por si puede ayudar a alguien, el "problema" de mi vida, es decir, a lo que me niego, es a la pérdida del "control" sobre las cosas, la impermanencia, la inseguridad inherente que hay en todo.

Bien, ese parece ser el motivo aparente, de lo que uno es consciente, una explicación que viene cuando ya ha pasado la "ansiedad". Es decir, una interpretación de lo que "es" en ese momento en base a nuestro pasado, es decir, una separación de lo que es.

Pero me da que la "ansiedad" es mucho más que eso, creo que nos trae un mensaje, un mensaje aniquilador, el cual es negado continuamente, con explicaciones, conclusiones, "fuerzas de voluntad", etc. La "ansiedad" es forjada, en el centro de lo que uno es, y nos viene a decir, que de hecho "uno no es", que no hay controlador, que de hecho no hay centro.

Si alguno de vosotros ha tenido ansiedad alguna vez, sabrá, si ha estado un poco en contacto con ella, que quema interiormente. La ansiedad es una sensación TOTAL, no funciona a medias tintas, pero la "reacción", la mitiga, disminuye su intensidad, su temperatura, su fuerza y tergiversa su mensaje, su hondura.

Personalmente, me cuesta cada vez más mitigarla, y en lapsos breves he empezado a percibir su fuerza, su verdadero perfume, lo que realmente trae consigo.

Creo que comprender un problema, de verdad, hasta el final, no solo es el final de dicho problema, sino de toda la estructura que los causa: el concepto del yo, la identidad personal.

Cualquier expectativa, esperanza, motivo, etc, mitiga lo que "es", lo que realmente "es", en este caso, por ponerle un nombre "la ansiedad", pero incluso eso, el nombrar, mitiga lo que "es", ya que conceptualiza algo que no se puede conceptualizar y nos separa de lo que "es". Por lo tanto no hay nada que "hacer" o "pensar", solo estar abiertos, a lo que ES.

Feliz año nuevo!

lunes, 19 de diciembre de 2011

identificación

La mente no existe. Mente, el "yo" o la creencia de ser un individuo separado es todo lo mismo.

La mente es un conjunto de creencias, y la creencia raíz de todas la demás es la "existencia de la mente misma". Todo lo que habitualmente tomamos como una certeza, si esta lo es a nivel mental, en realidad es una creencia. Examínelo detenidamente, y se dará cuenta que realmente todo el contenido de su mente es una "creencia", incluida la existencia misma de la mente. Aun más, los hecho cotidianos más simples, también son una creencia. Por ejemplo, pensar que la puerta está cerrada, o el televisor está apagado es una creencia. Un hecho que se sostiene en una suposición. La mente es un conjunto de creencias, que se sostienen en base a que "la mente existe", que hay un centro que toma decisiones y puede hacer cosas.

Sólo deja de haber creencias, cuando "uno" es la "puerta", cuando "uno" es el "televisor", es decir, cuando no hay diferencia ente observador y observado.

La mente solo puede tratar con conocimiento relativo, y este tipo de conocimiento, en si mismo es una "creencia", y como toda creencia, tiene en su raíz el miedo, la inseguridad.

Cuando no hay mente, el conocimiento deja de ser "relativo", y por lo tanto hay auténtica seguridad.

La mente, nace de la "identificación" como individuo, sin esa identificación, no hay mente, no la hay al menos tal como la conocemos habitualmente. Hay un "pensar", "recordar", etc, pero no hay un "centro", que "piensa", "recuerda", etc...

Jiddu Krishnamurti dijo una vez:

La transformación no es en el futuro; jamás puede serlo. Sólo puede ser ahora, de momento en momento. ¿Qué entendemos, pues, por transformación? Es, sin duda, algo muy sencillo: ver lo falso como falso y lo verdadero como verdadero. Ver también la verdad en lo falso, y ver lo falso en aquello que ha sido aceptado como la verdad; ver lo falso como falso y lo verdadero como verdadero es transformación. Porque cuando veis muy claramente que algo es la verdad, esa verdad es libertadora. Cuando veis que algo es falso, esa cosa falsa se desprende.
...
La percepción de esa verdad es de instante en instante, y esa percepción se detiene al hablar de ese instante.
...
La transformación no es una finalidad, un resultado. La transformación no es un resultado. El resultado implica residuo, una causa y un efecto. Donde hay causalidad, tiene forzosamente que haber efecto; el efecto es simplemente el resultado de vuestro deseo de transformación. Cuando deseáis veros transformados, seguís pensando en términos de devenir; y aquello que es devenir no puede nunca conocer aquello que es ser. La verdad es ser de momento en momento; y la felicidad que continúa no es felicidad. La dicha es el estado atemporal del ser. Ese estado atemporal puede producirse tan sólo cuando hay tremendo descontento; no el descontento que ha hallado una vía de escape, sino el descontento que no tiene salida ni escapatoria y que ya no busca realización. Sólo entonces, en ese estado de supremo descontento, puede surgir la realidad. Esa realidad no se compra, ni se vende, ni se repite; no puede ser captada en libros. Tiene que ser captada de momento a momento, en la sonrisa, en la lágrima, bajo la hoja muerta, en los pensamientos errabundos, en la plenitud del amor. El amor no es diferente de la verdad. El amor es ese estado en el cual el proceso del pensamiento en función del tiempo ha cesado completamente. Y donde hay amor hay transformación. Sin amor, la revolución carece de sentido pues en tal caso ella es mera destrucción, decadencia, una miseria, desgracia creciente y cada vez mayor. Donde hay amor hay revolución, porque el amor es transformación de instante en instante.

jueves, 8 de diciembre de 2011

rendirse a lo que es...

Sólo cuando se comprende que no hay nada que comprender, que no hay nada que saber, ni ningún sitio al que llegar, es posible la liberación. Que cualquier acción por alejarse de "lo que es", solo sostiene y mantiene la sensación de individualidad. La búsqueda de la liberación es un alejarse de lo que es.

Mientras haya la sensación que algo más "puedo entender" o algo más "puedo hacer", la búsqueda continua indefinidamente, ya que la búsqueda sostiene al ego, al pensador, al que cree saber algo, al que cree que va a llegar a alguna parte.

Solo cuando se comprende, que uno no sabe absolutamente nada de nada y tampoco puede hacer nada para llegar a ninguna parte, puede surgir la humildad necesaria para que "eso sea". Para que "eso sea" uno tiene que "dejar de ser" o lo que es lo mismo: darse cuenta que uno no es.

viernes, 4 de noviembre de 2011

la realidad arremete una y otra vez, pero el "yo" no la deja hablar.

Dice algo muy simple, es tan simple, que no lo queremos escuchar...

La realidad dice que no hay controlador que controle nada. Eso se manifiesta de 1000 formas diferentes, pero es rehusado de 1000 formas diferentes...

Asumir esa realidad, es el fin de uno mismo, de lo que uno cree ser, y de lo que uno cree controlar...

Vivimos en el corredor hacia la muerte, pero en vez de en una cárcel física es una cárcel mental, construida por nosotros mismos para que nos sintamos lo mas cómodos posibles, repleta de lo que nos hace sentir "algo" y "alguien", y por lo tanto nos da la "falsa" sensación de estar vivos: miedos, ansiedades, placeres, deseos, ilusiones,... Todo bien amueblado, y bien apilado contra la ventana, para que no pase ni un rayo de luz.

Pero inevitablemente, si uno esta minimamente abierto, se abren grietas, se tambalean las emociones, que intentan tapar la luz de la ventana y finalmente un rayo de luz, fugaz, logra en-cegarnos por un instante... Sólo ha sido un instante...

miércoles, 2 de noviembre de 2011

el ojo y el cerebro

ahora hacia tiempo que no escribía nada. Pero hoy toca.

Quisiera profundizar un poco más en lo que es el "yo" o el supuesto ser auto-consciente que creemos ser.

El "yo", el pensar que uno existe, por ponerlo en otras palabras, se sustenta fuertemente en un mal-entendido: "pienso, luego existo".

Este es el mal entendido. Voy a poner una parábola para aclarar esto de "mal-entendido":

El ojo, a pesar que ve el mundo, no se puede decir que exista como ente auto-consciente. De hecho nunca un ojo tomara autoconciencia.

El cerebro es algo parecido, es un órgano interno, pero en el fondo actúa como un ojo: viene un "pensamiento", del exterior, y el cerebro produce una reacción, en forma de otros pensamientos. O se produce un estímulo físico externo o interno, el cerebro reacciona y produce otros pensamientos y/o acciones. De hecho es todo automático, igual que el ojo, el ojo ve i transmite la imagen al cerebro, el cerebro percibe un pensamiento o estimulo y reacciona.

Pero claro, el pensamiento es percibido como algo interno, "algo propio" ya que el órgano es interno, y el cerebro se agarra a esto para construir su propia identidad, de forma inocente, claro. Sólo puede hacer esto. Pero de hecho, si lo examinamos muy de cerca, veremos que "yo existo", no es más que otro pensamiento, una reacción, un supuesto. Que validez tiene una "reacción" para poder deducir algo tan contundente como que "yo existo como ente separado"?

Lo único que existe es un percibir impersonal, constantemente, donde la "división" entre percibidor y percibido, es añadida por el pensamiento que es producido por el acto de la reacción del cerebro. La división es algo adicional, pero no existe por si misma.

Esto no es algo que diga yo y ya esta, se puede examinar por uno mismo, si se pierde un poco el tiempo y se tiene un poco de paciencia. Hay que estar muy abierto y vaciar la mente de lo que cree saber, que sea dicho de paso, es casi en su totalidad de segunda mano: suposiciones que hemos heredado del exterior o de nuestro propio reaccionar.

El problema principal de la "iluminación", es decir, la disolución de la creencia en una entidad individual y separada, es que el cerebro se agarra fuertemente a la creencia, que el pensamiento es "el", que solo existo si pienso. Eso hace que el pensamiento lo ponga muy difícil, de hecho la iluminación es lo último que quiere el pensamiento, por que eso supone su fin. Y antes que el "fin", prefiere el dolor, la angustia, cualquier cosa menos la "nada".

Lo que hay más allá de la nada, es lo desconocido, y no puede ser "conocido", por que no hay "conocedor" para conocerlo. Todo lo que se "experimenta" necesita de un "experimentador", pero cuando el experimentador es transcendido, no hay "experiencia" tal como la conocemos ahora. La "realidad", es lo que se mantiene a través del sueño profundo, sueño con sueños y vigilia. La iluminación es traer a la consciencia lo que hay en el sueño profundo, del que nunca somos conscientes. Sabemos que existe, pero nunca somos consientes de ello. Lo que hay en el sueño profundo es la pantalla "blanca", sobre la que se proyectan todas las ficciones que son el sueño con sueños y la vigilia.

La mente piensa que es imprescindible para que la vida del individuo continúe. De hecho no es así del todo. Actualmente, la mente de casi todo el mundo, está sobre-trabajando, debido al miedo y angustia que produce pensar que uno esta separado del resto de la realidad y el miedo a la muerte. Pero cuando eso es eliminado, es decir, la creencia básica "yo soy un individuo separado", el cerebro y la mente funcionan como nunca antes han funcionado: A LA PERFECCIÓN. Entran en acción cuando tienen que entrar y se mantienen en absoluto silencio cuando no son necesarios. Por ejemplo para trabajar, entrarían en acción y debido a que no están presionados por otros factores como angustia, deseo, etc, su actuación seria "un fluir" sin roces.

Otro mito es: "La mente es mía". No, la mente no es personal, de hecho nada es personal, el pensamiento lo hace "personal". Como ya he dicho, el cerebro reacciona a pensamientos "externos" o estímulos físicos, [de hecho el pensamiento es otro estímulo, invisible y sutil en este caso] y produce nuevos pensamientos, como un órgano "cualquiera". Claro esto al ser "sentido" como interior, el cerebro deduce inocentemente, que la "mente es suya" y que es un individuo. Pero esto solo son conceptos, no realidades. La realidad no pertenece al mundo conceptual, ni intelectual, está en otro plano. Y lo que es verdad en un plano, no tiene que serlo en otro...

Por hoy basta que veo que lo estoy complicando demasiado... Por que el tema lo es, no nos engañemos!!

domingo, 9 de octubre de 2011

disección de la reacción

El otro día pude observar la reacción de forma más cuidadosa.

La reacción es una reacción automática de la memoria, una reacción MUY rápida, su base es la MEMORIA. El otro día pude observar una reacción de forma completa. Un conjunto de eventos, que sucedieron a mi alrededor me alteraron grandemente, pero esa alteración tenia sus raíces en la infancia, como muchas cosas psicológicas.

La mente al observar la "escena", hizo un link, como un enfoque al "pasado", donde se fraguaron las primera vivencias "traumáticas" relativas a la "escena". La "escena", trajo de forma inmediata la vivencia de hacia 30 años al presente, pero inicialmente solo fui consciente del sentimiento "ansiedad" [por ponerle un nombre], pero unos minutos más tarde, al dejar espacio, al estar abierto, vi como surgió la reacción, como si fuese a cámara lenta y el porque de la ansiedad...

No estaba viviendo "ahora", la escena me trasladó al pasado, la reacción era la el movimiento del pasado, de la memoria. Yo pintaría la memoria como un músculo, en el momento que recibe un estímulo, por ejemplo un pinchazo, este se contrae de forma automática, la contracción es la reacción.

Creo que toda nuestra vida es un reaccionar a estímulos como ya he dicho otras veces, pero ese reaccionar es muy rápido, muy rápido, de ahí que la mente "crea", y es otra reacción de la memoria, que hay un centro, un yo, un alguien que es director de "algo", que decide algo, cuando en verdad, no hay director en absoluto...

miércoles, 5 de octubre de 2011

lo que hay : disección de la consciencia

Si usamos las dos técnicas anteriores, y nos aplicamos durante un tiempo, vamos a encontrar lo siguiente:

* Se producen pensamientos de la misma forma en que se producen estímulos externos. Es decir, el pensamiento que surge en un momento dado, puede ser visto como un "estímulo" más, interno en este caso.
* Hay una cierta sensación de "estar" en el cuerpo, pero esta sensación solo es el "tono muscular", es decir, la ligera tensión que todos tenemos en el cuerpo y eso hace que lo notemos.
* Hay la percepción, como un estímulo también, de las funciones corporales, como la respiración. Pero se puede clasificar como estímulo.
* La REACCIÓN, a todos los estímulos anteriormente mencionados. Pero la reacción es un proceso mecánico y automático. De la Reacción cuelgan todos los sentimientos experimentables: miedo, deseo, ansiedad, pereza, ...

Y finalmente, si quitamos todo lo anterior, ya que nada de eso se puede calificar como un "yo" permanente que decide, lo que queda es NADA, una nada absoluta y sin atributos. Pero esa nada, hace posible todo lo anterior. La Nada es la Fuente, la percepción [si se puede usar esta palabra] y la permanencia en la Nada, se podría decir, que es el regresar a "casa", a eso que siempre hemos estado añorando sin saberlo, inconscientemente, pero que al mismo tiempo nunca nos ha abandonado por que es nuestra naturaleza más íntima. Y en esa Nada hay el Todo, una ausencia completa del sentimiento de separación, una libertad absoluta: la libertad del momento presente. En esa Nada, hay un renacimiento que no tiene nada que ver con "lo conocido" y "el conocedor", hay auténtica creatividad y júbilo. Esa Nada no es Conocible o Experimentable, por que es la naturaleza más íntima de la consciencia, la naturaleza más íntima de la realidad. Es como el Oro del que están hechas todas las joyas.

transcender la mente dual

Transcender la mente dual es el propósito de cualquier práctica espiritual.

Personalmente no soy muy partidario, pero creo que a veces o al menos en mi caso, cierto tipo de práctica es necesaria.

Personalmente he iniciado dos prácticas llevadas a cabo de forma conjunta, y que ya había probado de forma separada y en épocas diferentes a lo largo de mi vida:

* Atma Vichara: Es un tipo de meditación propuesta por Ramana Maharshi. Para más detalles leer el libro de SÉ LO QUE ERES, Las enseñanzas de Sri Ramana Maharshi (en mi caso la edición de David Godman), pero hay otras ediciones, que seguramente están igual de bien.

* Indagar como se ha producido cualquier decisión que hemos tomado, cualquier acción que supuestamente ha sido tomada por un acto de la voluntad de un "yo". Si se hace concienzudamente, y honestamente, se verá una y otra vez que solo ha sido una "reacción" a un estimulo, sea mental o externo. Eso va minando la sensación de ser un individuo "separado" y con capacidad de decisión personal y te das cuenta que solo somos unos esclavos de nuestro pasado, el cual está reaccionando constantemente con los estímulos del presente, sean estímulos mentales o externos... Esta práctica es de Ramesh Balsekar.

Recomiendo estas dos prácticas, que son las que hago yo y que me han permitido ahondar en ciertos aspectos de la consciencia y la mente..

viernes, 23 de septiembre de 2011

la solución a un problema

La mayoría de las veces nunca observamos un problema de "verdad". Siempre hay una segunda intención o una tercera, pero la intención final es deshacernos de el.

Observar un problema, significa querer ser amante del problema y eso no es fácil.

Cuando se habla de estar abierto a un problema, el problema del miedo por ejemplo, el primer paso suele ser fácil o relativamente fácil. El primer paso es no hacer nada, simplemente observar, sentir el problema.

Ese paso lo solemos hacer sin mucha dificultad, pero si nos fijamos con atención, al observar el problema hay cierta "tensión". Esa tensión no deja que el problema se exponga del todo. Esa tensión es un "motivo". Es decir, dejo paso al problema, pero cuando se gire de espaldas, ZAS!! Me libro de el, al rio!! Es decir, observamos los problemas para deshacernos de ellos.

Al haber un motivo, no observamos "realmente". La atención no es plena, que es lo mismo que decir, que hay una distancia entre observador y observado y por lo tanto no hay "contacto" real con el problema. Hay una intencionalidad inconsciente o consciente de acabar con el problema.

Amar al problema, implica ser capaz de vivir con el para el resto de tus días, sin tener ninguna intención de acabar con el. Eso es lo más difícil, por que la mente, el ego, siempre trata de deshacerse o manipular lo que "hay ahora", la "realidad del momento" de mil y una formas posibles.

Pero si por aquellos milagros que a veces pasan, "amamos" al problema, de verdad, no como una idea o como una intención, es decir, AHORA [esa es la palabra mágica] este puede que nos rebele algo, algo que no sólo, a lo mejor, transcienda al propio problema, sino al propio comprendedor...

domingo, 18 de septiembre de 2011

Lo extraño

Hace un tiempo, bastante tiempo, me empezó a parecer extraño encontrar un mundo al despertar; algo ahí a fuera... y que parecia tener cierta continuidad con cosas que "aparentemente" habían pasado en otros días y años...

Luego fue por rachas, me empezó a parecer extraño que hubiera un mundo ahí a fuera, pero ya era independiente de si era por la mañana o no... Esa sensación podía darse en cualquier momento.

Luego me pareció extraño que tuviera "pensamiento", ese incesante rio, mas o menos caudaloso de pensamientos todo el rato en que supuestamente estaba "consciente". Los "veía" o "percibía" como unos objetos sutiles o sensaciones sutiles, menos groseros que el mundo exterior, pero a veces más molestos...

Creo que todo es extraño, por que en principio, no tendría que haber nada, pero hay algo.

La mente se "simplifica" con el tiempo y la introspección. Al simplificarse, la realidad aparece con menos filtros, con menos conceptos, con menos suposiciones, con menos creencias... Y si lo miramos fríamente, el mundo es extraño, lo que pasa es extraño.

Hay un rio de "pensamientos" sobre los que no hay "realmente" control [por que no hay controlador, solo hay la apariencia de un controlador] que pasa todo el rato por la consciencia. Unos pensamientos que hemos clasificado, o que se han auto-clasificado, como "nuestros".

Sólo hay sensaciones, que clasificamos como "exteriores" o "interiores", según de que sentidos provengan dichas sensaciones. Pero esa clasificación es artificial, por que de hecho no hay "dentro" o "fuera", sólo hay consciencia. Y hay tanto "control" sobre el mundo exterior como con el interior. Todo está ínter-conectado y es ínter-dependiente.

Hoy ha sido muy fuerte la extrañeza de tener "pensamiento". Creo que "mente" y "consciencia", a pesar de estar en contacto, no tienen nada que ver una con la otra y de ahí la extrañeza. En la consciencia pura no hay conceptualización, por que no hay mente. La mente depende de la consciencia, pero la consciencia no de la mente. Para que la mente "sea" tiene que haber consciencia, pero no al revés!

La mente se encarga de poner un mundo delante de la consciencia pura, un mundo lleno de conceptos y sensaciones.

sábado, 17 de septiembre de 2011

El camino

Durante estos años, me he dado cuenta, también constatandolo con mis lecturas, que el camino hacia la "realidad", es un camino sin sendero.

Cada uno tiene que hacer su camino, y solo en algunos aspectos se parece al de los demás, pero poco... El camino siempre es muy personal y afecta a aspectos de la vida muy personales y particulares, incluyendo las relaciones particulares que tiene cada persona...

Como dijo Krishnamurti una vez: Truth is a Pathless Land

En ese momento, no lo tenia claro, pero en estos años lo veo claro, la verdad no tiene un camino, tiene infinitos y particulares...

jueves, 15 de septiembre de 2011

un problema bien observado...

En posts anteriores, comenté que para comprender un problema [el de la puerta por ejemplo] era preciso no querer cambiarlo, dejarlo expresar.

Bueno, eso es así, pero tiene un matiz importante, que hace que el problema no se arrastre eternamente... [mi caso]

Cuando surge el miedo, al hacer algo, eso puede provocar una cadena de pensamientos que te pueden llevar a hacer algo una y otra vez [ el ejemplo de la puerta ]. En mi caso no ejercía control a posta, para intentar "comprender" el problema.

Por un lado no hay que ejercer control sobre lo que surge, y por otro lado, cuando surge el miedo, la sensación que sea, dejarla surgir COMPLETAMENTE, sin que haya una reacción mental posterior, eso significa que no haya distancia entre el observador y lo observado. Es decir, en otras palabras, no hay que ejercer ABSOLUTAMENTE ningún control, en ningún nivel. Ese era mi fallo. Daba absoluta libertad al problema, pero por otro lado, no dejaba aflorar del todo el miedo, es decir, lo hacia a "medias" bien; había una "resistencia" a la "sensación", y al repetir el acto una y otra vez, eso servia para "mitigar" la sensación... Y así se arrastraba eternamente...

Como lo pondría en palabras? Es como tirarse al vació de lo desconocido... Al no poner resistencia a "lo que surge" en ese momento, lo que surge se desarrolla del todo y muere. Al oponer resistencia, el problema se arrastra y con ello también el ego. Ya que el ego, es en última instancia la "resistencia" al problema, la resistencia a lo que surge en este momento, la distancia entre el observador y lo observado.

Al dejar que las cosas o vivencias, nazcan y mueran en el mismo instante, se van produciendo "espacios" cada vez mayores entre los pensamientos o sensaciones. Esos espacios, donde la mente sólo "percibe" la "nada", es la consciencia "pura" en realidad, lo que la mente no puede tocar y lo que al mismo tiempo es el sostén de la mente y de toda la realidad...

Con suerte, ese espacio que se forma entre pensamiento y pensamiento, puede tomar consciencia de si mismo, rompiendo el espejismo de la individualidad que la mente proporciona.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mente y realidad

Que es la realidad? Creo que nos pasa totalmente desapercibida...

La mente, que es "lo conocido", está "reaccionando" continuamente a todo, absolutamente a todo, creando así un mundo virtual con el que nos relacionamos, creando la ilusión de individualidad y de "ser".

Como ya he dicho alguna vez e intentando hacer un símil, es parecido al pase incesante de fotogramas en una pantalla. El pase incesante, crea una "realidad", una película, que no es real, la verdad, es que "ahí" no hay nada, sólo una pantalla en blanco...

"VER", significa, hacer un salto más allá de la "mente", y ver la pantalla, para luego disfrutar de la película, sabiendo 100%, que de hecho no somos el protagonista, y todo pasa solo, sin la ayuda de nadie...

Es un poco sutil, pero también se puede experimentar con esto, se necesita mucha paciencia, y no tener prisa. Sólo es cuestión de ver el funcionamiento de la mente, cada día, estar abierto a como "reacciona" la mente, al instante con cada estímulo, sea este interno o externo, "ofuscando" por completo la única verdad: NO HAY NADA o lo que es lo mismo: TODO ES CONSCIENCIA o lo que es lo mismo TODO ES UNO... No hay nada que exista separado de nada, no hay aquí y allí, fuera o adentro, no hay polos opuestos. La dualidad solo es una propiedad de la mente, que genera la realidad que conocemos...

Pero más allá de lo "conocido" existe "lo desconocido", lo que no puede ser tocado por la mente dual. La mente sólo ve, lo que quiere ver, no lo que está más allá de si misma... lo que está más allá de lo conocido...

viernes, 9 de septiembre de 2011

Dejar que los problemas hablen...

Hace tiempo, que tengo un pequeño problema, que cada vez es más grande... Cuando salgo de casa, por ejemplo, miro varias veces la puerta, por que nunca estoy seguro de si está cerrada del todo... Bueno... Lo normal, es que si sigues el consejo de los psicólogos, intentes auto-controlarte e intentes atajar el problema como sea...

Afortunadamente, no he hecho nunca demasiado caso a los psicólogos... Bueno, lo que he hecho es no hacer nada... El problema se ha hecho mayor, claro, se ha desarrollado a si mismo, y con eso me ha aportado algo que si lo hubiese intentado atajar, nunca hubiera sabido... He dejado "hablar" al problema o a lo que la mente considera un "problema" o molestia, algo que no quiere "ver".

Que me ha aportado? A parte de lo que comenté en algún post anterior, sobre un tema parecido, me ha hecho ver, que aunque hagamos 100 veces una misma cosa, que aparentemente es mecánica, cada una de las 100 veces será diferente...

De hecho, todo a cada instante, es diferente y único. Lo que pasa que la mente en su afán por controlar, lo clasifica todo, le hace una foto, crea una imagen, de algo que realmente esta vivo y en movimiento, matando así la "realidad" y convirtiéndolo en algo muerto.

Puedes experimentar con ello, haz algo, que aparentemente es mecánico, 10 veces, por decir un número, si realmente prestas atención, atención total, verás que cada vez que lo hagas es diferente, ligeramente diferente a todas las anteriores veces, y solo la mente, en su "interpretación" de lo que ve, hace que parezca igual, pero cuando la mente tiende a inmiscuirse menos en lo que se ve, empiezas a ver lo "vivo" de la realidad sea física o mental...No hay nada muerto. Es algo un poco sutil, pero si tienes la paciencia, la apertura y la atención suficientes lo verás...

La mente lo clasifica todo y con ello reduce una realidad asombrosamente cambiante a "lo conocido", a algo que ya "se". Gracias a esa función mental, conocemos todos perfectamente "el aburrimiento", pero el aburrimiento solo puede darse en una mente, que no percibe plenamente la realidad que la envuelve...

Y con eso no digo que yo no me aburra, claro que me aburro, como todo el mundo en algún momento dado, pero, por otro lado, también me doy cuenta de lo anteriormente dicho...

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Escuchar...

... en el auténtico escuchar está el final... en el auténtico escuchar, el sonido no pasa fuera, ni pasa dentro, uno es el propio sonido y entonces la música tiene vida propia y nunca se repite...

igual en el ver, en el auténtico ver, no hay veedor, solo hay visión, pero una visión con una vivacidad que nunca pudo se soñada antes...

Un tema eterno tocado por una banda eterna...

Coldplay - Every Teardrop Is A Waterfall

viernes, 2 de septiembre de 2011

Tratando de ser... el escape

La mente está tratando de "ser" continuamente. Si no fuese así, la identidad personal, la sensación de existir como ente separado se desvanecería en un soplo.

Lo hace de mil formas diferentes... Ninguna aparenta lo que realmente es : un escape de lo que hay, del momento presente.

Puede escapar, recordando una ofensa acaecida el día anterior, planificando un viaje, creando una necesidad inexistente, odiando, o amando... El caso es escapar como sea, del momento presente. Escapar todo el rato, para que la "muerte" no nos atrape...

Pero la "muerte" está a cada vuelta de la esquina, puede darse, en el siguiente minuto, en los siguientes segundos, algo que la mente sabe muy bien, aunque lo intente enterrar en lo más profundo de sus recuerdos...

La mente escapa de este hecho, continuamente, de un millón de formas diferentes... El "deseo" en si, es el motor de escape principal, del que cuelga casi toda la actividad mental. El deseo que ocurra algo, o que no ocurra, claro...

Cuando se ahonda en las diferentes formas que tiene la mente de escapar, los escapes se van volviendo cada vez más sutiles y cada vez cuesta más escapar del momento presente. Cualquier actividad mental es un escape, incluido lo que estoy haciendo ahora, es decir, hablar sobre el escape.

Sólo un ver "impersonal" del escape, puede propiciar su fin... Un ver sin "opción", y ahí radica el problema, la mente es especialista en dar "otra opción", cualquier cosa, menos el presente...

martes, 30 de agosto de 2011

La Creencia

Somos una madeja de creencias. Tanto de aspectos puramente psicológicos como de lo que la mente define como el universo material o aparente.

La creencia es el primer paso para alejarse de la "humildad". Con la primera creencia, ya hay un yo. La creencia, no solo nos define interiormente, sino que define lo que creemos que es el mundo.

El creencia, es decir, "yo se", es la base del Yo, del mi. Sin creencia, no hay nada, absolutamente nada...

La creencia tiene unas graves consecuencias "psíquicas": EL MIEDO [algo que hemos asumido como natural, según nuestras creencias auto-impuestas]. Miedo en todas sus formas y en todas las capas de la consciencia. Más allá de lo que creemos "saber" sobre las cosas o las personas, hay un océano infinito de desconocimientos, que escapan completamente a nuestro reducido grupo de creencias. Las creencias forman un muro de protección frente a lo que creemos que no somos nosotros, respecto a lo que creemos que somos, pero al mismo tiempo, ese muro es nuestra PRISIÓN, el contenedor del miedo. Donde hay una FRONTERA, del tipo que sea, hay inevitablemente MIEDO.

Y como vivir sin creencias, uno se puede preguntar. Eso parece totalmente imposible...

No hay un como, ese como también es una creencia, sólo hay un salto a lo desconocido, a lo que no es una creencia... Y ese salto es re-nacimiento.

sábado, 27 de agosto de 2011

La atención y el Yo

Cuando hay un "yo", es decir, un pasado psicológico, un fragmentador/clasificador de la realidad no ha atención.

Por mucha atención que pongamos en algo, si nos fijamos bien, hay siempre un millón de factores desconocidos que pueden alterar lo que creemos que estamos seguros. Voy a poner un ejemplo: antes de salir de casa, cerramos el cerrojo de la puerta y pensamos que la puerta está cerrada. Bueno, eso es una suposición absoluta, hay 50.000 factores, que se nos escapan que podrían hacer que la puerta no estuviese realmente cerrada. Pero la mente en su habito, aplicando la creencia de que al cerrar la puerta esta se queda cerrada, piensa que está cerrada y ya está. Pero no deja de ser una creencia, aunque esta se base en el hecho que esto mismo ha pasado un millón de veces anteriormente. A todas luces pensar que la puerta está cerrada o que mañana saldrá el Sol es una creencia.

Claro, la mente está tan acostumbrada a tratar con creencias, que ya no se plantea otra posibilidad y si se la plantea, trata de cambiar lo que ve, por que es perturbador. Ejemplo, hay veces que miramos repetidamente si algo está bien cerrado. Esto es perturbador, no nos gusta, e intentamos aplicar con suerte o no tanta suerte la fuerza de la voluntad para cambiarlo. En realidad, lo que tendríamos que hacer, es "escucharlo". Eso, nos está diciendo algo: NO SABEMOS NADA, DE NADA Y NO HAY NADIE QUE TENGA CONTROL SOBRE NADA. Pero la mente rechaza ese mensaje una y mil veces...

Mientras exista la creencia, que yo soy uno, y la realidad que me envuelve es otra. Mientras exista la creencia, que soy un ente aislado y que puedo controlar algo, habrá miedo, y la vida se vivirá a medias.

En el momento, que no hay yo, es decir, no hay separación entre el observador y lo observado hay verdadera atención, y en esa verdadera atención hay verdadera seguridad, no una falsa seguridad. El deseo de seguridad es el motivo principal por el que nunca tenemos seguridad. El yo tiene una exigencia continua de seguridad, a nivel consciente o inconsciente, por eso su peso es alto, psicológicamente hablando...

El deseo es el yo, el temor es el yo, la separación, la falta de atención. Ver eso profundamente, puede ser el final del yo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Todo es Mente



Todo es mente. No hay nada "reconocible" o "experimentable" más allá de la mente.

Todo son sombras reflejadas en el tamiz de la mente, sombras luminosas, sombras sonoras, sombras táctiles, sombras pensantes.

Las "sombras" pueden adquirir varias formas, siempre fuera del control del ilusorio "yo", que en el fondo es otra sombra, la sombra alargada de la "mente". Si hay mente, hay un "yo".

Sobre dichas sombras, no hay control en absoluto, por que no hay "controlador". Pero hay un tipo de sombra, más sutil y que se percibe como más íntima [en realidad no lo es]. Me refiero al pensamiento, al que creemos dominar, o que supuestamente podemos usar para "decidir".

No hay tal cosa como la "decisión" o la "voluntad", excepto como ilusión, claro.

La mente actua "automáticamente", y registra-interpreta todos los estímulos, sean más sutiles o más groseros... Esta interpretación crea la ilusión del mundo y del yo, como algo diferente del mundo. Debido a su naturaleza, clasificadora, y reactante, la mente nos brinda su propia realidad, según su condicionamiento.

Esa reacción, crea la ilusión del "yo", por que "alguien" tiene que leer esto, interpretar esto.

Si lo miras de cerca, muy de cerca, verás que es un proceso que pasa solo, sin la colaboración de "nadie". Ese "alguien" surge o aparenta existir, un instante después. Por eso se dice, que mientras hay un "yo" no hay verdadera "atención". Si la atención fuese "total", no habría un "yo" que interpretara/registrase nada, excepto lo mínimamente necesario, fruto de un acto de la inteligencia...

Fuera de la mente, no existen "dos", todo es uno. Fuera de la "interpretación", solo hay un sonido aquí, un pasar de línea en línea, y palabra en palabra mientras lees este post.

La mente crea la ilusión de la dualidad, aquí-allí, dentro-fuera, etc... En realidad, los opuestos solo existen como conceptos, no como "realidades", por que la mente es "Dual", la mente, para clasificar-interpretar necesita crear la dualidad en la realidad. Pero sin la dualidad, solo existe el momento presente: el ruido del coche que pasa por la calle, el sabor de la comida, el chin, chin de las gotas de lluvia, nada más...

Para variar, me gustaría compartir una pieza, que creo un poco "rompedora" de consciencia: State of Grace

viernes, 19 de agosto de 2011

No hay nada que hacer...

Tras un largo periodo de silencio, ya que no tenia sentido escribir nada si no era para aportar algo nuevo, me he decidido a escribir algo...

Cualquier esfuerzo, por comprender, para ver, por lo que sea, lo único que consigue es reforzar la sensación de "ser" algo: una entidad separada.

No hay nada que "alguien" pueda hacer para transcender ese "alguien", por que sencillamente ese alguien no existe, es una ficción muy sólida.

Lo único que existe es lo que aparece en cada momento, tanto a nivel físico como mental. Pero sin ningún hacedor, sin ningún veedor, sin ningún oidor o pensador.

Lo único que existe, es el "oír", el "ver", el "sentir", el "pensar". Eso es lo único que podemos decir que existe. Pero sin ningún ente separado de ese "oír", de ese "ver", "sentir", "pensar". El ente separado, es una "historia", como dije Jeff Foster, un recuerdo que también aparece en el "presente".

Por lo tanto no hay nada que hacer. El fin del ego, es el fin del que cree que "sabe", solo en la ignorancia más absoluta, en la humildad mas absoluta el ego se desvanece, y eso es lo último que quiere la mente, que cree necesitar una identidad para sobrevivir. Pero eso solo es una creencia más, que tiene una repercusiones enormes en la psique: hace que arrastramos una identidad separada de la realidad que nos envuelve y todo lo que eso comporta en conflictos y sufrimiento para nosotros y los demás...

Llega un momento, que no se puede saber cuando, puede ser dentro de un minuto o dentro de 20 años, que la mente se colapsa por si sola, al haber una percepción "impersonal" de su propia pesadez e implicaciones, de la falsedad del "ego separado"... y entonces solo queda, lo que siempre ha habido: el ahora y todo lo que ello implica.

domingo, 3 de julio de 2011

El alimento del Ego es la Reacción

Como continuación del post anterior y ahondando un poco más en el asunto, si prestamos atención a nuestra actividad cotidiana, del día a día, la reacción, es decir, la comparación entre imágenes: la comparación entre la imagen que tenemos de "algo" [externo] con la imagen que tiene el "núcleo" supuestamente fijo[ el ego en forma de memoria ], crear el dolor y el placer y el sentimiento de "voluntad" para cambiar lo que es en el momento presente.

La "voluntad", que es una reacción a un deseo, a un miedo, a lo que sea, es decir, a una comparación entre imágenes interiores, es lo que mantiene la ficción de "ser" algo, o alguien. Por que sin duda, para nuestra consciencia, "alguien" tiene que tomar las decisiones. Pero si a este "alguien" lo perseguimos, no lo vamos a encontrar, excepto como concepto. La entidad propia, que le atribuimos es falsa.

Personalmente, yo no he encontrado esa supuesta entidad, excepto como concepto interior. La sensación de "ser", nace principalmente de la reacción como ya he dicho y ese es el motivo principal y único por el que la mente está reaccionando todo el tiempo, tanto a a estímulos exteriores como interiores. Sin esa reacción constante, no podría ser.

Poniendo una parábola, la realidad de una película es gracias a la sucesión incesante de los fotogramas proyectados sobre una pared blanca. Si esa sucesión se vuelve un poco más lenta [mi caso], uno empieza a intuir, que detrás solo hay la pared blanca ya que la sensación de "ser" se debe a la sucesión ininterrumpida de fotogramas...

Este Maya, este engaño es muy FUERTE, ya que está muy arraigado en nuestra mente. Creo que el camino pasa por prestar una completa atención y energía a esta actividad mental, ver muy claramente como se desarrolla, sentirlo de primera mano, y quizás así se disuelva por si misma. Por que tengamoslo claro, no hay nadie que pueda disolver nada...

domingo, 26 de junio de 2011

Reaccionar o Actuar

La imagen de uno mismo, es un cúmulo de conceptos pre-establecidos que tenemos sobre nosotros mismos, formados a lo largo de nuestras vidas, es decir, la programación recibida por el entorno en el que nos criamos y vivimos...

Somos esclavos de esa programación y creemos que no hay otra forma de vivir, ya que en cierta forma eso es lo más cómodo... Ejemplos de programación, si hablamos de estereotipos: killo, friki, pijo,... Pongo estos ejemplos, por que todos podemos reconocer estos estereotipos en los demás y como el estereotipo, marca en cierta forma, la forma de expresarse, el tipo de comentarios, etc, de la persona... Sigue su "programa" y de forma descarada... Y lo peor no se plantea otra cosa.

Hay ciertas personas, más difíciles de estereotipar, pero también siguen una determinada programación, aunque sea su propia "programación".

Todos somos esclavos en silencio de dicha programación, estamos tan acostumbrados a seguir por los raíles de dicha programación [a veces auto-impuesta], que salir fuera nos causa pavor!!!

Bien, demos un paso más. Esta programación no es estática y se puede cambiar, aunque no de forma demasiado radical. Los cambios suelen ser más bien superficiales y de poca importancia.

El programa base, común a todos, actúa de la siguiente forma: mantenemos una imagen de nosotros mismos, de lo que creemos que somos y damos a esa imagen una "permanencia en el tiempo", por que eso somos nosotros [sean cosas buenas o malas]. Luego, debido a la programación recibida, filtramos de forma casi grosera, todos los estímulos que recibimos del exterior en base a dicha programación y nos formamos de forma automática una imagen de todo, sea de personas, de cosas o ideas...

Bien, la vida es relación, en el día a día lo que encontramos es relación sea con personas o cosas o ideas... Por ejemplo, alguien dice algo, ese algo, reacciona con la imagen que tenemos de nosotros y la de esa persona, es decir, el recuerdo acumulado de experiencias con esa persona y el recuerdo acumulado de lo que creemos ser. Por ejemplo, alguien nos alaga, dependiendo de la imagen que tengamos de esa persona, y de la nuestra propia, ese alago nos producirá más o menos placer. Si esa persona la tenemos en un pedestal, ese alago nos producirá un gran placer. Si por el contrario, recibimos un comentario peyorativo, la reacción en general será de dolor, pena; o violencia, ira.

En resumen, la reacción es una comparación entre imágenes. Si el resultado es "positivo", sentimos cierto placer, y si es negativo sentimos dolor, que puede expresarse en múltiples formas: ansiedad, miedo.

La mente pierde casi toda su energía tratando de resolver los conflictos que ella misma crea en este mecanismo de comparación entre imágenes, formadas en base a nuestra programación. Cuando vemos las implicaciones totales de todo este mecanismo sobre el que nos movemos: la tremenda violencia en el mundo o el dolor en nuestro entorno inmediato, con la compresión profunda de estos hechos la mente sale por si sola de dicho patrón [formación de imágenes] y ya no genera o guarda imagen propia o de los demás...

Cuando la mente ya no crea imágenes, pasa a tener una energía tremenda, una energía que antes no tenia por que la estaba gastando continuamente tratando de resolver conflictos internos, y gracias a esa energía, hay autentica atención a lo que está pasando, dentro y fuera de nosotros. Y como hay atención total, la inteligencia [que no es de nadie, no es tuya ni mía,] puede actuar y entonces el "ver" es "actuar", ya no hay reacción, solo acción fruto de la inteligencia que no tiene su base en la memoria [que es la base de la reacción y de la formación de imágenes].

Claro, la inteligencia que tiene su base en la memoria, se continua usando para cosas prácticas, como recordar donde vives, apartarse del fuego, trabajar, etc.. Es decir la mente continua reaccionando, pero solo para las cosas que realmente tiene sentido reaccionar.

Desgraciadamente, reaccionar es nuestra norma de vida y por tanto de sufrimiento, fuertemente establecida en nosotros...

Podremos salir de este patrón por el bien de la humanidad y de nosotros mismos? Solo la intensidad en dicha compresión e indagación, puede propiciar el salto fuera del patrón fuertemente establecido en notros.

sábado, 25 de junio de 2011

Imágenes de una vida...

Si nos damos cuenta, las relaciones que suelen ser más conflictivas, son las mas viejas... Por ejemplo, la que suele ser mas conflictiva es la que tenemos con los padres... Por que?

Realmente no estamos relacionados los unos con los otros de forma "real". Nos dedicamos a relacionar nuestra imagen con la imagen que tenemos de los demás...

Las imágenes suelen ser mucho más estáticas [ a pesar que también se van modificando ] que la realidad de cada persona... Esto hace que la relación sea especialmente más conflictiva, cuando las imágenes son mas viejas...

Las imágenes de nuestros padres, son las mas viejas, tanto las que tienen ellos de nosotros, como nosotros de ellos... Por eso, relativamente poca gente se entiende realmente bien con los padres... Digamos que la relación se "aguanta" por varios motivos, muchos de ellos fuertemente arraigados en nuestra consciencia...

El Observador, es la imagen supuestamente permanente que tenemos de nosotros mismos. Estas imágenes se relacionan con todas las imágenes que tenemos de los demás y de las cosas e incluso ideas... La reacción que surge en la confrontación de las imágenes es el "ego", lo que soy... Cuando uno tiene una visión y comprensión profunda de todo el mapa de la consciencia, el mecanismo de creación de imágenes cesa por si solo y uno es directamente la "reacción", es decir, el "temor", el "odio", etc... Y cuando uno "es" lo que "es" [temor por ejemplo] el conflicto entre el observador y observado cesa y lo que "es" es transcendido, por que ya no nos apartamos más de lo que somos... Si la distancia entre observador y observado se mantiene, el conflicto interno es eterno...

En el mecanismo de la creación de imágenes hay la semilla de la violencia, el temor, etc. El punto des de donde todo el sufrimiento humano parte... Un cambio en esta punto, es un cambio en la consciencia de la humanidad...

viernes, 24 de junio de 2011

La Estímulo-dependencia y sus efectos en la psique humana

Habitualmente, la psique, para sostener la sensación de ser algo, es decir, para huir de la realidad, ha creado lo que llamo la "estímulo-dependencia".

Esta dependencia adopta multitud de formas: dependencia de la degustación de comida, de una buena conversación, estimulación musical, estimulación visual mediante el arte por ejemplo, culto al cuerpo,... o puede adoptar formas endógenas, es decir, dependencias de estímulos interiores, como pueden ser el dolor, la angustia, o la ansiedad... También estas últimas adoptan formas menos dañinas que las citadas anteriormente, en forma de dependencia del de la adquisición de conocimiento, intelectualidad, frikismo, etc...

El caso es tener la sensación de ser "algo" o "alguien", sea a través del sufrimiento o del placer, sin dejar de recordar que una trae inevitablemente a la otra...

Hay personas, donde la estimulación externa y la interna tienen escaso efecto, entonces, en ciertos casos se desarrollan ciertos tipos de patologías leves, relacionadas con ansiedad, depresión, etc... que en última instancia ayudan a aportar esta falta de estimulación del exterior... Lo malo en estos casos, es que esta forma de estimulación suele ser bastante dolorosa para el individuo, pero el invididuo, debido a su condicionamiento, teme no tener ningún tipo de estimulación, por que lo asocia con la propia muerte...

De hecho, la realidad es que dependemos de la estimulación a causa de nuestra inmensa pobreza interior. Poner orden en la propia vida, significa ahondar en la esencia de unos mismo, ahondar en este proceso constante de huida de la propia realidad, del momento presente, y en su compresión última, hay el final de la estimulo-dependencia... y la autentica dicha.

miércoles, 22 de junio de 2011

El Hábito

El ego, el yo es un habito que nos sirve para escapar del momento presente, de lo que "es". Lo que "es", lo real, solo se encuentra en el presente. Mediante el yo, es decir, la separación entre el observador y lo observado, nos mantenemos al margen de lo que "es", de lo "real".

El miedo más profundo del que huimos todos, es el miedo a no ser nada... El yo está tratando todo el rato, de ser algo, o de no perder lo que cree que es... La lucha psicológica interna para mantener el yo es constante. Sin el eterno dialogo interno, solucionando problemas auto-creados, el yo perecería por si solo. El yo se alimenta de sus propios problemas, generados por el mismo, al establecer una separación entre el observador [la supuesta parte permanente de nuestra consciencia] y lo observado...

Vivir el momento presente, de forma absoluta, es transcender las limitaciones del yo. Esto solo es posible si hay una compresión profunda de la consciencia y su estructura.

Para esta compresión profunda, que no quiere decir necesariamente larga en el tiempo, puede ser un instante, se requiere la energía del que es consciente de que ya no hay un "mañana" para hacer "algo". Si algo "más" se puede hacer en el "mañana", la estructura del yo se mantiene indefinidamente. Si el mañana no existe, hay una posibilidad de transcender la individualidad...

domingo, 19 de junio de 2011

Más allá del tiempo

El miedo. Como surge? El miedo es siempre en relación a algo... Algo abstracto o real, pero que en cualquier caso reside en la memoria y que proyectamos normalmente hacia el futuro... [miedo a que algo que no me gusta suceda en el futuro, por ejemplo]

Bien, la reacción con miedo es automática, como quien dice, pero un instante después surge el "reconocimiento" del miedo, como miedo en si, por parte de la entidad que creemos que somos nosotros [que en el fondo es una imagen que hemos formado de nosotros mismos y que le damos la virtud de ser "permanente", pero que tampoco lo es]

La distancia entre observador y observado es cero cuando hay total atención al miedo [que no es diferente de nosotros]. Si hay esa total atención al miedo, no hay un posterior registro del mismo y por tanto no aparece la dualidad observador/observado. Uno es el miedo en ese instante mismo. Y en ese momento hay la posibilidad de ir más allá del tiempo. El tiempo es pensamiento en movimiento, cuando el observador es lo observado, el tiempo deja de existir [el tiempo a nivel psicológico, como por ejemplo soy esto, pero mañana seré esto otro, que consideramos mejor].

viernes, 27 de mayo de 2011

La distancia entre el Observador y lo Observado II

Quería matizar este punto, por que se puede dar a confusión.

Hay una reacción espontanea y casi incontrolable, por ejemplo al ver un bello rostro, escuchar música, etc, etc... Esta reacción de deleite, del momento, es del todo natural [no digo que lo otro no lo sea].

El peso del "ego" empieza a notarse con la reacción psicológica que viene después del hecho en si. Concretamente con el proceso de identificación con uno mismo que viene casi inmediatamente después del hecho. Este proceso de identificación desencadena un conjunto de reacciones basadas todas ellas en la memoria, de lo que creemos que somos,...

Esta era la puntualización. No "reaccionar" ante la obertura de Tristan e Isolde de Wagner o esta otra magnífica interpretación de Evgeny Kissin de Brahms es casi un crimen contra la humanidad...

miércoles, 25 de mayo de 2011

La distancia entre el Observador y lo Observado

La distancia ente el Observador y lo Observado es la "reacción", sera de placer o de dolor, de ansiedad, o de lo que sea...

La reacción, es algo que sucede casi de forma instantánea, y poco controlable, es el Ego en si. La reacción es la respuesta de la memoria y al mismo tiempo, después de la reacción, hay el almacenamiento de dicha reacción en la memoria, alimentando así un ciclo auto-modificable de acción/reacción.

Si no hay reacción, no hay ego, ya que dicha distancia, crea al propio ego como entidad propia y separada, de lo que observa y a lo cual, como "entidad", "reacciona". Si no fuese una entidad separada [suposición fruto de nuestro condicionamiento], no podría reaccionar. En ese caso, el observador seria lo observado.

No se puede "forzar", naturalmente, no reaccionar. La reacción, se detiene por si sola, cuando hay una compresión profunda de la propia naturaleza, de lo que uno es y como funciona [que no es diferente del resto del mundo, en lo fundamental, claro]

lunes, 16 de mayo de 2011

Comprender

Hace poco, muy poco, comprendí algo directamente.

Comprender algo directamente, en tu interior y comprender algo intelectualmente son dos cosas muy distintas... No tienen nada que ver. Quizás la comprensión intelectual es necesaria, en cierta forma, para la percepción directa de algo o compresión directa.

Hay una comprensión que no tiene contacto alguno con el intelecto, es totalmente diferente. Usualmente estamos acostumbrados, en un un 99% creo yo, a comprender algo solo a nivel intelectual. Esa compresión no produce ningún cambio significativo en la psique, por que es muy superficial.

Pero hay una comprensión, que no es intelectual, una comprensión que tiene más que ver con el "percibir" algo interiormente. Igual que cuando uno percibe un árbol o un coche... Es algo sólido, y con capacidad de transformación interior.

Esta percepción sólo se produce cuando el observador es lo observado...

lunes, 2 de mayo de 2011

La reacción & el Ego

El Ego es la reacción misma. Si no hay reacción a un hecho, no hay Ego. El Ego y la reacción son lo mismo.

Un pensamiento viene a la mente, o un estímulo externo es percibido, luego hay una reacción del cerebro al estímulo, sea mental o externo. La reacción es la repuesta de la memoria, un acto reflejo del órgano llamado cerebro.

Hay una identificación muy fuerte entre la "reacción" y la identidad personal. "Yo soy herido", "yo amo", etc. El fin de esta identificación/reacción es el fin del Ego.

Cuando se percibe, de forma global y unitaria; cuando se comprende el peso tremendo que supone para el cerebro y la mente arrastrar día tras día el contenido de la consciencia, la memoria psicológica, que es el Yo; la consciencia se vacía por si misma sin esfuerzo alguno y sin la acción de nadie. Ya que "alguien" es la ilusión. No hay un "como" tampoco, ya que buscar un "como" es la respuesta de la memoria, una reacción de la memoria a un problema, a un cambio deseado. Buscar el "como" es la respuesta automática del cerebro condicionado, nada más. Tiene que haber un "salto" cualitativo, más allá de cualquier reacción, ya que la reacción es el Ego.

El único silencio verdadero es aquel que surge sin esfuerzo.

lunes, 18 de abril de 2011

La angustia de ser

Ser, sentir que uno existe, tiene unas grabes implicaciones para la psique humana.

Saber que uno es, que tiene voluntad, que tiene responsabilidad, que uno puede fallar...

Todo esto, son pesos para la psique. Según la psique de cada uno, puede ser un peso ligero, o un peso insoportable.

Si es un peso insoportable, se tiene la sensibilidad suficiente como para ahondar en el verdadero "ser", que no tiene nada que ver con el concepto que tenemos de el.

Para el verdadero "ser", no hay nada, no se hace nada, no existe el tiempo. Para el verdadero "ser", no se es, se deja de ser uno mismo, para no ser nada.

Y cuando no se es nada, todo brota de nuevo, sin el sentimiento de la angustia de ser "algo". En ese estado, todo simplemente "es".

domingo, 17 de abril de 2011

Entretenimiento

Me doy cuenta, que la gente [yo mismo también] necesita entretenerse, necesita que se la entretenga de alguna forma...

El entretenimiento es la forma pre-establecida de huir de lo que uno cree que es. No de lo que es, de eso, nunca se puede huir. Pero si de lo que uno cree ser.

En este caso lo que uno cree ser y lo que es, es lo mismo. Lo que pasa, es que en la mayoría de casos uno no es consciente de lo que huye. Lo que uno cree ser, en el fondo, de manera inconsciente, es la nada. Uno sabe en el fondo que no es nada, pero no lo quiere asimilar y con eso se crea el Yo. El Yo es la huida [más compleja y elaborada] de lo que realmente somos, de lo que es.

El Yo, lo tenemos asociado, a nuestra parte "permanente", al centro que nunca cambia, pero que puede tener atributos cambiantes [las cualidades psicológicas]. De hecho, el Yo, es simplemente una idea, que nos brinda seguridad, esa seguridad que creemos necesitar [debido a nuestro condicionamiento].

Lo peor de todo, es que esa estructura mental, el Yo, es la propia cárcel, que nos mantiene aislados y temerosos. Viviendo una vida, a medias!

domingo, 3 de abril de 2011

Lo que siempre ha sido

Creo, que lo que hemos buscado siempre ha estado conviviendo con nosotros, des de el principio. De hecho somos nosotros mismos.

El flujo incesante de pensamientos, que es deseo, lo vela, al igual que las imágenes proyectadas por una cámara ocultan la pantalla blanca que hay debajo.

El deseo es uno, y uno es el deseo. El deseo es el escape constante de "lo que es". "Lo que es" es el "vacío absoluto". La mente huye por definición del vacío absoluto por miedo a perder lo que cree que tiene [de hecho no tiene nada, sólo es una apariencia].

Sólo en la comprensión de "lo que es", el deseo toca a su fin y con el, el yo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Lo que nos molesta

El ladrido de un perro en la calma de la noche, por ejemplo, o el ruido en la biblioteca... Son cosas que suelen molestar a casi todo el mundo o a mucha gente. Solo son ejemplos, seguro que en su vida hay algo que le molesta y quisiera que no se diese.

Por que nos molesta algo? Nos molesta por que nuestro condicionamiento nos impulsa a querer cambiar la situación del momento (por ejemplo el ladrido del perro).

Si nos damos cuenta más detenidamente, para que el Ego "sea", tiene que reaccionar a las situaciones en base a su condicionamiento y exigencias. Si no el Ego no puede ser. Es decir, sin reacción no hay Ego. Es decir la "molestia", soy "yo" y "yo" soy la "molestia".

Darse cuenta realmente de este hecho, puede ser el inicio de la captación de "el observador es lo observado".

miércoles, 16 de marzo de 2011

Que es el Yo?

Para entender mejor la frase "el observador es lo observado", creo que hay que ahondar en el concepto de "yo". Que es el yo?

El yo es el registro en forma de memoria de lo que al supuesto "ente" le sucede. Es la reacción, en base a esta memoria (y por tanto mecánica), a los sucesos tanto internos como externos.

En realidad el yo es una suposición. Creemos que el "yo" decide, pero si nos fijamos atentamente como sucedes las cosas en nuestro día a día, veremos que primero viene la "acción", y luego una identificación y reacción al suceso. La reacción sucede de forma mecánica, y es la reacción de la memoria y el posterior proceso de identificación con la reacción. Es decir, "fulanito me ha ofendido a mi" (por ejemplo).

Este mismo proceso, y la sucesión ininterrumpida de identificaciones con la acción es lo que mantiene vivo el concepto del "yo", la idea del "yo". Por eso la mente, el cerebro raramente está quieto. Por eso el aburrimiento nos agobia (por ejemplo), ya que nos pone de manifiesto y de forma inconsciente, que no hay tal "yo".

Como el "yo" cree que "decide", de ahí parten todos sus males y todos sus placeres. Cuando considera que a "el" algo le va bien, por su condicionamiento, siente satisfacción. Y viceversa. Sin esa falsa creencia, de que el yo decide, no hay placer, ni hay dolor. Hay un estado de bienaventuranza, como decía Krishnamurti.

Pos su propia naturaleza, el yo no se puede aniquilar a si mismo, ya que el yo es "el pasado", todo el condicionamiento y lo último que quiere es perecer. Sólo tras ver, de forma profunda, la falsedad del yo, observando como funciona nuestra mente en el día a día, desaparece pos si mismo, pero sin el esfuerzo y la intervención de nada ni de nadie, y menos de uno mismo.

Observar como funciona, es básicamente darse cuenta que de hecho, no hay un alguien que decide nada, sino que es una simple reacción mecánica de nuestro cerebro en base a su condicionamiento y una identificación con la reacción.

martes, 15 de marzo de 2011

El peso de uno mismo

Sólo cuando hay cierta crisis interior es posible percibir "el peso de uno mismo". Me refiero a las demandas continuas de seguridad, miedos, inseguridades, etc... Imagínese por un momento sin todo eso. A eso lo llamo "el alivio de uno mismo". Solo es perceptible en determinados momentos.

Habitualmente estamos tan acostumbrados a cargar con el "peso de uno mismo", que ya ni lo notamos. Si prestamos atención, en ocasiones, en los que estamos más relajados y el "yo" está temporalmente ausente es posible percibir la "diferencia" entre tener yo y no tenerlo.

Personalmente también arrastro conmino mismo el peso muerto del Yo. Pero estoy abierto a dejar de arrastrarlo. Pero eso no depende de un "mi", por que sencillamente este es una ilusión.

jueves, 10 de marzo de 2011

Viniendo de la compra...

... he tenido una revelación... Las personas hablan, creen que deciden lo que dicen, pero en realidad no es así. Se puede predecir con bastante facilidad, lo que va a decir alguien en los próximos segundos, aun sin conocerlo demasiado o nada...

Somo autómatas, pero creemos ser "alguien". Un alguien que en realidad es una "suposición". Si se investiga a fondo el tema nos daremos cuenta que casi todo lo que creemos decidir pensar o decir, nos viene impuesto por nuestro pasado o por estímulos externos...

lunes, 7 de marzo de 2011

Introducción

Este blog es un intento de dilucidar este concepto presentado por varias religiones, pensadores y filósofos místicos de todos los tiempos. Me refiero a la frase "El observador es lo observado".

Quizás uno de los personajes que hace referencia más veces a este concepto, y que puso más énfasis en el fue Jiddu Krishnamurti.

Una muy rápida introducción, pero no por eso superficial, a este tema y a muchos otros, lo podemos encontrar en un libro suyo llamado "El futuro de la humanidad". De hecho es en este libro donde se muestra de forma bastante clara el sentido de la frase en un contexto claramente marcado.

El libro lo podéis encontrar de forma gratuita en :

El Futuro de la humanidad

En mi caso al menos, la lectura de este libro y de muchos otros relacionados con el tema no han conseguido que vislumbrara en su totalidad las tremendas implicaciones que esta frase tiene en la vida cotidiana de las personas.