La imagen de uno mismo, es un cúmulo de conceptos pre-establecidos que tenemos sobre nosotros mismos, formados a lo largo de nuestras vidas, es decir, la programación recibida por el entorno en el que nos criamos y vivimos...
Somos esclavos de esa programación y creemos que no hay otra forma de vivir, ya que en cierta forma eso es lo más cómodo... Ejemplos de programación, si hablamos de estereotipos: killo, friki, pijo,... Pongo estos ejemplos, por que todos podemos reconocer estos estereotipos en los demás y como el estereotipo, marca en cierta forma, la forma de expresarse, el tipo de comentarios, etc, de la persona... Sigue su "programa" y de forma descarada... Y lo peor no se plantea otra cosa.
Hay ciertas personas, más difíciles de estereotipar, pero también siguen una determinada programación, aunque sea su propia "programación".
Todos somos esclavos en silencio de dicha programación, estamos tan acostumbrados a seguir por los raíles de dicha programación [a veces auto-impuesta], que salir fuera nos causa pavor!!!
Bien, demos un paso más. Esta programación no es estática y se puede cambiar, aunque no de forma demasiado radical. Los cambios suelen ser más bien superficiales y de poca importancia.
El programa base, común a todos, actúa de la siguiente forma: mantenemos una imagen de nosotros mismos, de lo que creemos que somos y damos a esa imagen una "permanencia en el tiempo", por que eso somos nosotros [sean cosas buenas o malas]. Luego, debido a la programación recibida, filtramos de forma casi grosera, todos los estímulos que recibimos del exterior en base a dicha programación y nos formamos de forma automática una imagen de todo, sea de personas, de cosas o ideas...
Bien, la vida es relación, en el día a día lo que encontramos es relación sea con personas o cosas o ideas... Por ejemplo, alguien dice algo, ese algo, reacciona con la imagen que tenemos de nosotros y la de esa persona, es decir, el recuerdo acumulado de experiencias con esa persona y el recuerdo acumulado de lo que creemos ser. Por ejemplo, alguien nos alaga, dependiendo de la imagen que tengamos de esa persona, y de la nuestra propia, ese alago nos producirá más o menos placer. Si esa persona la tenemos en un pedestal, ese alago nos producirá un gran placer. Si por el contrario, recibimos un comentario peyorativo, la reacción en general será de dolor, pena; o violencia, ira.
En resumen, la reacción es una comparación entre imágenes. Si el resultado es "positivo", sentimos cierto placer, y si es negativo sentimos dolor, que puede expresarse en múltiples formas: ansiedad, miedo.
La mente pierde casi toda su energía tratando de resolver los conflictos que ella misma crea en este mecanismo de comparación entre imágenes, formadas en base a nuestra programación. Cuando vemos las implicaciones totales de todo este mecanismo sobre el que nos movemos: la tremenda violencia en el mundo o el dolor en nuestro entorno inmediato, con la compresión profunda de estos hechos la mente sale por si sola de dicho patrón [formación de imágenes] y ya no genera o guarda imagen propia o de los demás...
Cuando la mente ya no crea imágenes, pasa a tener una energía tremenda, una energía que antes no tenia por que la estaba gastando continuamente tratando de resolver conflictos internos, y gracias a esa energía, hay autentica atención a lo que está pasando, dentro y fuera de nosotros. Y como hay atención total, la inteligencia [que no es de nadie, no es tuya ni mía,] puede actuar y entonces el "ver" es "actuar", ya no hay reacción, solo acción fruto de la inteligencia que no tiene su base en la memoria [que es la base de la reacción y de la formación de imágenes].
Claro, la inteligencia que tiene su base en la memoria, se continua usando para cosas prácticas, como recordar donde vives, apartarse del fuego, trabajar, etc.. Es decir la mente continua reaccionando, pero solo para las cosas que realmente tiene sentido reaccionar.
Desgraciadamente, reaccionar es nuestra norma de vida y por tanto de sufrimiento, fuertemente establecida en nosotros...
Podremos salir de este patrón por el bien de la humanidad y de nosotros mismos? Solo la intensidad en dicha compresión e indagación, puede propiciar el salto fuera del patrón fuertemente establecido en notros.