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viernes, 23 de septiembre de 2011

la solución a un problema

La mayoría de las veces nunca observamos un problema de "verdad". Siempre hay una segunda intención o una tercera, pero la intención final es deshacernos de el.

Observar un problema, significa querer ser amante del problema y eso no es fácil.

Cuando se habla de estar abierto a un problema, el problema del miedo por ejemplo, el primer paso suele ser fácil o relativamente fácil. El primer paso es no hacer nada, simplemente observar, sentir el problema.

Ese paso lo solemos hacer sin mucha dificultad, pero si nos fijamos con atención, al observar el problema hay cierta "tensión". Esa tensión no deja que el problema se exponga del todo. Esa tensión es un "motivo". Es decir, dejo paso al problema, pero cuando se gire de espaldas, ZAS!! Me libro de el, al rio!! Es decir, observamos los problemas para deshacernos de ellos.

Al haber un motivo, no observamos "realmente". La atención no es plena, que es lo mismo que decir, que hay una distancia entre observador y observado y por lo tanto no hay "contacto" real con el problema. Hay una intencionalidad inconsciente o consciente de acabar con el problema.

Amar al problema, implica ser capaz de vivir con el para el resto de tus días, sin tener ninguna intención de acabar con el. Eso es lo más difícil, por que la mente, el ego, siempre trata de deshacerse o manipular lo que "hay ahora", la "realidad del momento" de mil y una formas posibles.

Pero si por aquellos milagros que a veces pasan, "amamos" al problema, de verdad, no como una idea o como una intención, es decir, AHORA [esa es la palabra mágica] este puede que nos rebele algo, algo que no sólo, a lo mejor, transcienda al propio problema, sino al propio comprendedor...

domingo, 18 de septiembre de 2011

Lo extraño

Hace un tiempo, bastante tiempo, me empezó a parecer extraño encontrar un mundo al despertar; algo ahí a fuera... y que parecia tener cierta continuidad con cosas que "aparentemente" habían pasado en otros días y años...

Luego fue por rachas, me empezó a parecer extraño que hubiera un mundo ahí a fuera, pero ya era independiente de si era por la mañana o no... Esa sensación podía darse en cualquier momento.

Luego me pareció extraño que tuviera "pensamiento", ese incesante rio, mas o menos caudaloso de pensamientos todo el rato en que supuestamente estaba "consciente". Los "veía" o "percibía" como unos objetos sutiles o sensaciones sutiles, menos groseros que el mundo exterior, pero a veces más molestos...

Creo que todo es extraño, por que en principio, no tendría que haber nada, pero hay algo.

La mente se "simplifica" con el tiempo y la introspección. Al simplificarse, la realidad aparece con menos filtros, con menos conceptos, con menos suposiciones, con menos creencias... Y si lo miramos fríamente, el mundo es extraño, lo que pasa es extraño.

Hay un rio de "pensamientos" sobre los que no hay "realmente" control [por que no hay controlador, solo hay la apariencia de un controlador] que pasa todo el rato por la consciencia. Unos pensamientos que hemos clasificado, o que se han auto-clasificado, como "nuestros".

Sólo hay sensaciones, que clasificamos como "exteriores" o "interiores", según de que sentidos provengan dichas sensaciones. Pero esa clasificación es artificial, por que de hecho no hay "dentro" o "fuera", sólo hay consciencia. Y hay tanto "control" sobre el mundo exterior como con el interior. Todo está ínter-conectado y es ínter-dependiente.

Hoy ha sido muy fuerte la extrañeza de tener "pensamiento". Creo que "mente" y "consciencia", a pesar de estar en contacto, no tienen nada que ver una con la otra y de ahí la extrañeza. En la consciencia pura no hay conceptualización, por que no hay mente. La mente depende de la consciencia, pero la consciencia no de la mente. Para que la mente "sea" tiene que haber consciencia, pero no al revés!

La mente se encarga de poner un mundo delante de la consciencia pura, un mundo lleno de conceptos y sensaciones.

sábado, 17 de septiembre de 2011

El camino

Durante estos años, me he dado cuenta, también constatandolo con mis lecturas, que el camino hacia la "realidad", es un camino sin sendero.

Cada uno tiene que hacer su camino, y solo en algunos aspectos se parece al de los demás, pero poco... El camino siempre es muy personal y afecta a aspectos de la vida muy personales y particulares, incluyendo las relaciones particulares que tiene cada persona...

Como dijo Krishnamurti una vez: Truth is a Pathless Land

En ese momento, no lo tenia claro, pero en estos años lo veo claro, la verdad no tiene un camino, tiene infinitos y particulares...

jueves, 15 de septiembre de 2011

un problema bien observado...

En posts anteriores, comenté que para comprender un problema [el de la puerta por ejemplo] era preciso no querer cambiarlo, dejarlo expresar.

Bueno, eso es así, pero tiene un matiz importante, que hace que el problema no se arrastre eternamente... [mi caso]

Cuando surge el miedo, al hacer algo, eso puede provocar una cadena de pensamientos que te pueden llevar a hacer algo una y otra vez [ el ejemplo de la puerta ]. En mi caso no ejercía control a posta, para intentar "comprender" el problema.

Por un lado no hay que ejercer control sobre lo que surge, y por otro lado, cuando surge el miedo, la sensación que sea, dejarla surgir COMPLETAMENTE, sin que haya una reacción mental posterior, eso significa que no haya distancia entre el observador y lo observado. Es decir, en otras palabras, no hay que ejercer ABSOLUTAMENTE ningún control, en ningún nivel. Ese era mi fallo. Daba absoluta libertad al problema, pero por otro lado, no dejaba aflorar del todo el miedo, es decir, lo hacia a "medias" bien; había una "resistencia" a la "sensación", y al repetir el acto una y otra vez, eso servia para "mitigar" la sensación... Y así se arrastraba eternamente...

Como lo pondría en palabras? Es como tirarse al vació de lo desconocido... Al no poner resistencia a "lo que surge" en ese momento, lo que surge se desarrolla del todo y muere. Al oponer resistencia, el problema se arrastra y con ello también el ego. Ya que el ego, es en última instancia la "resistencia" al problema, la resistencia a lo que surge en este momento, la distancia entre el observador y lo observado.

Al dejar que las cosas o vivencias, nazcan y mueran en el mismo instante, se van produciendo "espacios" cada vez mayores entre los pensamientos o sensaciones. Esos espacios, donde la mente sólo "percibe" la "nada", es la consciencia "pura" en realidad, lo que la mente no puede tocar y lo que al mismo tiempo es el sostén de la mente y de toda la realidad...

Con suerte, ese espacio que se forma entre pensamiento y pensamiento, puede tomar consciencia de si mismo, rompiendo el espejismo de la individualidad que la mente proporciona.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mente y realidad

Que es la realidad? Creo que nos pasa totalmente desapercibida...

La mente, que es "lo conocido", está "reaccionando" continuamente a todo, absolutamente a todo, creando así un mundo virtual con el que nos relacionamos, creando la ilusión de individualidad y de "ser".

Como ya he dicho alguna vez e intentando hacer un símil, es parecido al pase incesante de fotogramas en una pantalla. El pase incesante, crea una "realidad", una película, que no es real, la verdad, es que "ahí" no hay nada, sólo una pantalla en blanco...

"VER", significa, hacer un salto más allá de la "mente", y ver la pantalla, para luego disfrutar de la película, sabiendo 100%, que de hecho no somos el protagonista, y todo pasa solo, sin la ayuda de nadie...

Es un poco sutil, pero también se puede experimentar con esto, se necesita mucha paciencia, y no tener prisa. Sólo es cuestión de ver el funcionamiento de la mente, cada día, estar abierto a como "reacciona" la mente, al instante con cada estímulo, sea este interno o externo, "ofuscando" por completo la única verdad: NO HAY NADA o lo que es lo mismo: TODO ES CONSCIENCIA o lo que es lo mismo TODO ES UNO... No hay nada que exista separado de nada, no hay aquí y allí, fuera o adentro, no hay polos opuestos. La dualidad solo es una propiedad de la mente, que genera la realidad que conocemos...

Pero más allá de lo "conocido" existe "lo desconocido", lo que no puede ser tocado por la mente dual. La mente sólo ve, lo que quiere ver, no lo que está más allá de si misma... lo que está más allá de lo conocido...

viernes, 9 de septiembre de 2011

Dejar que los problemas hablen...

Hace tiempo, que tengo un pequeño problema, que cada vez es más grande... Cuando salgo de casa, por ejemplo, miro varias veces la puerta, por que nunca estoy seguro de si está cerrada del todo... Bueno... Lo normal, es que si sigues el consejo de los psicólogos, intentes auto-controlarte e intentes atajar el problema como sea...

Afortunadamente, no he hecho nunca demasiado caso a los psicólogos... Bueno, lo que he hecho es no hacer nada... El problema se ha hecho mayor, claro, se ha desarrollado a si mismo, y con eso me ha aportado algo que si lo hubiese intentado atajar, nunca hubiera sabido... He dejado "hablar" al problema o a lo que la mente considera un "problema" o molestia, algo que no quiere "ver".

Que me ha aportado? A parte de lo que comenté en algún post anterior, sobre un tema parecido, me ha hecho ver, que aunque hagamos 100 veces una misma cosa, que aparentemente es mecánica, cada una de las 100 veces será diferente...

De hecho, todo a cada instante, es diferente y único. Lo que pasa que la mente en su afán por controlar, lo clasifica todo, le hace una foto, crea una imagen, de algo que realmente esta vivo y en movimiento, matando así la "realidad" y convirtiéndolo en algo muerto.

Puedes experimentar con ello, haz algo, que aparentemente es mecánico, 10 veces, por decir un número, si realmente prestas atención, atención total, verás que cada vez que lo hagas es diferente, ligeramente diferente a todas las anteriores veces, y solo la mente, en su "interpretación" de lo que ve, hace que parezca igual, pero cuando la mente tiende a inmiscuirse menos en lo que se ve, empiezas a ver lo "vivo" de la realidad sea física o mental...No hay nada muerto. Es algo un poco sutil, pero si tienes la paciencia, la apertura y la atención suficientes lo verás...

La mente lo clasifica todo y con ello reduce una realidad asombrosamente cambiante a "lo conocido", a algo que ya "se". Gracias a esa función mental, conocemos todos perfectamente "el aburrimiento", pero el aburrimiento solo puede darse en una mente, que no percibe plenamente la realidad que la envuelve...

Y con eso no digo que yo no me aburra, claro que me aburro, como todo el mundo en algún momento dado, pero, por otro lado, también me doy cuenta de lo anteriormente dicho...

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Escuchar...

... en el auténtico escuchar está el final... en el auténtico escuchar, el sonido no pasa fuera, ni pasa dentro, uno es el propio sonido y entonces la música tiene vida propia y nunca se repite...

igual en el ver, en el auténtico ver, no hay veedor, solo hay visión, pero una visión con una vivacidad que nunca pudo se soñada antes...

Un tema eterno tocado por una banda eterna...

Coldplay - Every Teardrop Is A Waterfall

viernes, 2 de septiembre de 2011

Tratando de ser... el escape

La mente está tratando de "ser" continuamente. Si no fuese así, la identidad personal, la sensación de existir como ente separado se desvanecería en un soplo.

Lo hace de mil formas diferentes... Ninguna aparenta lo que realmente es : un escape de lo que hay, del momento presente.

Puede escapar, recordando una ofensa acaecida el día anterior, planificando un viaje, creando una necesidad inexistente, odiando, o amando... El caso es escapar como sea, del momento presente. Escapar todo el rato, para que la "muerte" no nos atrape...

Pero la "muerte" está a cada vuelta de la esquina, puede darse, en el siguiente minuto, en los siguientes segundos, algo que la mente sabe muy bien, aunque lo intente enterrar en lo más profundo de sus recuerdos...

La mente escapa de este hecho, continuamente, de un millón de formas diferentes... El "deseo" en si, es el motor de escape principal, del que cuelga casi toda la actividad mental. El deseo que ocurra algo, o que no ocurra, claro...

Cuando se ahonda en las diferentes formas que tiene la mente de escapar, los escapes se van volviendo cada vez más sutiles y cada vez cuesta más escapar del momento presente. Cualquier actividad mental es un escape, incluido lo que estoy haciendo ahora, es decir, hablar sobre el escape.

Sólo un ver "impersonal" del escape, puede propiciar su fin... Un ver sin "opción", y ahí radica el problema, la mente es especialista en dar "otra opción", cualquier cosa, menos el presente...