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viernes, 2 de septiembre de 2011

Tratando de ser... el escape

La mente está tratando de "ser" continuamente. Si no fuese así, la identidad personal, la sensación de existir como ente separado se desvanecería en un soplo.

Lo hace de mil formas diferentes... Ninguna aparenta lo que realmente es : un escape de lo que hay, del momento presente.

Puede escapar, recordando una ofensa acaecida el día anterior, planificando un viaje, creando una necesidad inexistente, odiando, o amando... El caso es escapar como sea, del momento presente. Escapar todo el rato, para que la "muerte" no nos atrape...

Pero la "muerte" está a cada vuelta de la esquina, puede darse, en el siguiente minuto, en los siguientes segundos, algo que la mente sabe muy bien, aunque lo intente enterrar en lo más profundo de sus recuerdos...

La mente escapa de este hecho, continuamente, de un millón de formas diferentes... El "deseo" en si, es el motor de escape principal, del que cuelga casi toda la actividad mental. El deseo que ocurra algo, o que no ocurra, claro...

Cuando se ahonda en las diferentes formas que tiene la mente de escapar, los escapes se van volviendo cada vez más sutiles y cada vez cuesta más escapar del momento presente. Cualquier actividad mental es un escape, incluido lo que estoy haciendo ahora, es decir, hablar sobre el escape.

Sólo un ver "impersonal" del escape, puede propiciar su fin... Un ver sin "opción", y ahí radica el problema, la mente es especialista en dar "otra opción", cualquier cosa, menos el presente...