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miércoles, 28 de marzo de 2012
Sri Nisargadatta Maharaj
Era un maestro Advaita. Uno de los pocos Grandes Maestros Advaita que hubo en el siglo XX.
Un personaje peculiar, de poca cultura, que tenia una tienda de cigarrillos, que comía carne y que tenia bastante mal genio. Unas características nada típicas de la imagen que tiene la gente de como es un maestro. Pero como siempre la realidad no tiene nada que ver con lo que pensamos que es.
Su obra maestra es YO SOY ESO. Altamente recomendable si que quiere beber directamente de la sabiduría más profunda de la India.
Lo leí hace casi 10 años y lo estoy releyendo. Hace 10 años me perdí muchas cosas que ahora parecen mas claras, mas diáfanas.
Si queréis ver el mundo des de otra perspectiva, mas simple, mas sencilla, mas directa y más aguda, leedlo.
jueves, 15 de marzo de 2012
la creencia autolimitadora
Lo que "es" no tiene fronteras, no conoce los límites. Lo que "es" es libre, verdaderamente libre.
La cárcel de lo que "es", es la "creencia". La creencia en cualquier cosa. La "creencia" psicológica nos hace ir por unos raíles muy lineales y con poco margen de maniobra. Limita lo ilimitado a lo limitado.
La creencia base, de la cual nacen las otras, es "yo soy una persona". Sobre esa creencia base, se fundamentan todas las demás, como en una especie de domino mental. Poner en duda la primera "pieza", la de "soy persona", puede hacer caer todas las demás, hasta que no quede ninguna derecha...
Multitud de miedos autolimitadores se afianzan en creencias establecidas a muy temprana edad. Creencias tan fuertes, que se toman como "lo normal" de mas adulto, sin mirar nunca atrás!
Las reacciones nuestras, que nos parecen libre albedrío, son simples reacciones a creencias básicas muy antiguas o más recientes.
La creencia es la cárcel en la que hemos nacido. Nos parece que es nuestra casa, por que no conocemos nada más, y hasta nos puede parecer bonita y agradable.
Que hay más allá de las creencias? Para descubrirlo hay que dejar todo de lado, todas las creencias y "mirar" de verdad, por que no nos engañemos, nunca hemos mirado de verdad en nuestra vida, ya que solo conocemos la cárcel de las creencias, que lo tiñe todo con su color particular, sin dejar ver lo que "es", que poco tiene que ver con lo que "creemos que es".
Sentimientos como el aburrimiento, la depresión, etc... esconden detrás, esta verdad, que no dejamos pasar gracias a las creencias.
Ver la imposibilitad de ver con creencias es el principio del ver. Mientras haya la creencia que "alguien puede ver algo", no hay ver.
La cárcel de lo que "es", es la "creencia". La creencia en cualquier cosa. La "creencia" psicológica nos hace ir por unos raíles muy lineales y con poco margen de maniobra. Limita lo ilimitado a lo limitado.
La creencia base, de la cual nacen las otras, es "yo soy una persona". Sobre esa creencia base, se fundamentan todas las demás, como en una especie de domino mental. Poner en duda la primera "pieza", la de "soy persona", puede hacer caer todas las demás, hasta que no quede ninguna derecha...
Multitud de miedos autolimitadores se afianzan en creencias establecidas a muy temprana edad. Creencias tan fuertes, que se toman como "lo normal" de mas adulto, sin mirar nunca atrás!
Las reacciones nuestras, que nos parecen libre albedrío, son simples reacciones a creencias básicas muy antiguas o más recientes.
La creencia es la cárcel en la que hemos nacido. Nos parece que es nuestra casa, por que no conocemos nada más, y hasta nos puede parecer bonita y agradable.
Que hay más allá de las creencias? Para descubrirlo hay que dejar todo de lado, todas las creencias y "mirar" de verdad, por que no nos engañemos, nunca hemos mirado de verdad en nuestra vida, ya que solo conocemos la cárcel de las creencias, que lo tiñe todo con su color particular, sin dejar ver lo que "es", que poco tiene que ver con lo que "creemos que es".
Sentimientos como el aburrimiento, la depresión, etc... esconden detrás, esta verdad, que no dejamos pasar gracias a las creencias.
Ver la imposibilitad de ver con creencias es el principio del ver. Mientras haya la creencia que "alguien puede ver algo", no hay ver.
sábado, 10 de marzo de 2012
perturbaciones
Las relaciones humanas, a veces nos causan perturbaciones. A veces alguien puede insinuar algo, que nos ofende, o puede tener un comportamiento que nos haga sentir ninguneados.
Esto solo son ejemplos. Pero que pasa en realidad? La ofensa o un malestar, sólo es el síntoma, pero que hay detrás??
Lo que hay detrás es un agravio comparativo entre la imagen que tenemos de nosotros mismo y lo que se está diciendo.
El hecho es que la "imagen" no es un HECHO, es una creencia, basada en experiencias o en como nos gustaría ser. Cuando alguien dice algo o hace algo, no acorde con dicha imagen, inevitablemente nos perturba, ya que esa "creencia" de lo que creemos ser, es puesta en duda.
Cuando realmente sabemos lo que somos, no hay creencia alguna y por lo tanto no puede haber ofensa alguna. Sólo cuando no sabemos nada de nosotros mismos, o lo que es lo mismo, lo que creemos saber de nosotros mismos, se basa en recuerdos y creencias, inevitablemente tiene que haber algún tipo de ofensa o pesadumbre.
Por eso, siempre ha sido muy importante, descubrir lo que uno realmente es, que no tiene nada que ver con lo que uno cree ser. La misma palabra lo dice "creer", es decir, "suponer".
Como uno puede saber que o quien es? Creo que primeramente olvidando todo lo que cree saber sobre si mismo, incluido el propio "si mismo" y ser vulnerable, permeable, inocente, a lo que pueda surgir.
Lo que uno es, nadie nos lo puede decir, en ningún libro lo podemos encontrar. Eso solo puede ser visto, experimentado directamente, por que sino, vuelve a ser meramente una creencia. Es muy fácil, extremadamente fácil encallarse en creencias y suposiciones, ya que esta ha sido nuestra inercia des de los mismos inicios.
No vivir basados en creencias, requiere una humildad absoluta. Es decir, "el solo se que no se nada" llevado al extremo. El que sabe, nunca aprende. El aprender está más allá de la memoria, de la experiencia y la creencia. El que no sabe, está en un estado de aprender constante, y por ello es vulnerable y está abierto a la verdad. Es en definitiva:inocente.
La inocencia es el bien más preciado que tenemos, por favor, aunque sea mas doloroso o arriesgado, no perdáis la inocencia! Creo que la inocencia, es de las pocas llaves, que abren la puerta de la felicidad verdadera.
Con afecto para mi mejor amiga!
Esto solo son ejemplos. Pero que pasa en realidad? La ofensa o un malestar, sólo es el síntoma, pero que hay detrás??
Lo que hay detrás es un agravio comparativo entre la imagen que tenemos de nosotros mismo y lo que se está diciendo.
El hecho es que la "imagen" no es un HECHO, es una creencia, basada en experiencias o en como nos gustaría ser. Cuando alguien dice algo o hace algo, no acorde con dicha imagen, inevitablemente nos perturba, ya que esa "creencia" de lo que creemos ser, es puesta en duda.
Cuando realmente sabemos lo que somos, no hay creencia alguna y por lo tanto no puede haber ofensa alguna. Sólo cuando no sabemos nada de nosotros mismos, o lo que es lo mismo, lo que creemos saber de nosotros mismos, se basa en recuerdos y creencias, inevitablemente tiene que haber algún tipo de ofensa o pesadumbre.
Por eso, siempre ha sido muy importante, descubrir lo que uno realmente es, que no tiene nada que ver con lo que uno cree ser. La misma palabra lo dice "creer", es decir, "suponer".
Como uno puede saber que o quien es? Creo que primeramente olvidando todo lo que cree saber sobre si mismo, incluido el propio "si mismo" y ser vulnerable, permeable, inocente, a lo que pueda surgir.
Lo que uno es, nadie nos lo puede decir, en ningún libro lo podemos encontrar. Eso solo puede ser visto, experimentado directamente, por que sino, vuelve a ser meramente una creencia. Es muy fácil, extremadamente fácil encallarse en creencias y suposiciones, ya que esta ha sido nuestra inercia des de los mismos inicios.
No vivir basados en creencias, requiere una humildad absoluta. Es decir, "el solo se que no se nada" llevado al extremo. El que sabe, nunca aprende. El aprender está más allá de la memoria, de la experiencia y la creencia. El que no sabe, está en un estado de aprender constante, y por ello es vulnerable y está abierto a la verdad. Es en definitiva:inocente.
La inocencia es el bien más preciado que tenemos, por favor, aunque sea mas doloroso o arriesgado, no perdáis la inocencia! Creo que la inocencia, es de las pocas llaves, que abren la puerta de la felicidad verdadera.
Con afecto para mi mejor amiga!
jueves, 8 de marzo de 2012
la abstracción
Cuando se dice que uno es "eso", que el observador es lo observado, acostumbra a pasar lo que pasa con todo: la mente hace de eso una abstracción. Que es la "reacción".
Cuando se dice que uno es "la violencia", eso no es una abstracción. Eso es lo único que puede ser. La mente crea, a partir del "hecho" una abstracción, una separación, la dualidad, en otras palabras.
Pero el hecho es que no hay "dos", solo hay uno. "El otro", "lo otro" es una abstracción, una ilusión, de hecho solo puede haber uno.
El deseo se fundamenta en lo "que no es". Y por lo tanto, inevitablemente trae desdicha consigo. Ver que uno es "lo que es", es estar plenamente presente y por lo tanto en ese estado hay dicha, verdadera felicidad. No una abstracción futura que el "deseo" crea, que nunca nos hará felices.
Recuerdo un programa de hace unos 20 años, "Sintonia Alfa", donde el invitado de esa noche era André Malby. Una señora le preguntó por los círculos que se forman en Inglaterra en los campos de cereales. André, la puso otra vez en los pies en la tierra: "acaso no es un milagro mucho mayor el hecho de una mujer hablando por un teléfono en mitad de la noche?".
La mente tiende ha escapar de lo "evidente e inmediato", pero ahí hay el verdadero milagro, la plenitud!
Cuando se dice que uno es "la violencia", eso no es una abstracción. Eso es lo único que puede ser. La mente crea, a partir del "hecho" una abstracción, una separación, la dualidad, en otras palabras.
Pero el hecho es que no hay "dos", solo hay uno. "El otro", "lo otro" es una abstracción, una ilusión, de hecho solo puede haber uno.
El deseo se fundamenta en lo "que no es". Y por lo tanto, inevitablemente trae desdicha consigo. Ver que uno es "lo que es", es estar plenamente presente y por lo tanto en ese estado hay dicha, verdadera felicidad. No una abstracción futura que el "deseo" crea, que nunca nos hará felices.
Recuerdo un programa de hace unos 20 años, "Sintonia Alfa", donde el invitado de esa noche era André Malby. Una señora le preguntó por los círculos que se forman en Inglaterra en los campos de cereales. André, la puso otra vez en los pies en la tierra: "acaso no es un milagro mucho mayor el hecho de una mujer hablando por un teléfono en mitad de la noche?".
La mente tiende ha escapar de lo "evidente e inmediato", pero ahí hay el verdadero milagro, la plenitud!
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