Buscar este blog

jueves, 15 de marzo de 2012

la creencia autolimitadora

Lo que "es" no tiene fronteras, no conoce los límites. Lo que "es" es libre, verdaderamente libre.

La cárcel de lo que "es", es la "creencia". La creencia en cualquier cosa. La "creencia" psicológica nos hace ir por unos raíles muy lineales y con poco margen de maniobra. Limita lo ilimitado a lo limitado.

La creencia base, de la cual nacen las otras, es "yo soy una persona". Sobre esa creencia base, se fundamentan todas las demás, como en una especie de domino mental. Poner en duda la primera "pieza", la de "soy persona", puede hacer caer todas las demás, hasta que no quede ninguna derecha...

Multitud de miedos autolimitadores se afianzan en creencias establecidas a muy temprana edad. Creencias tan fuertes, que se toman como "lo normal" de mas adulto, sin mirar nunca atrás!

Las reacciones nuestras, que nos parecen libre albedrío, son simples reacciones a creencias básicas muy antiguas o más recientes.

La creencia es la cárcel en la que hemos nacido. Nos parece que es nuestra casa, por que no conocemos nada más, y hasta nos puede parecer bonita y agradable.

Que hay más allá de las creencias? Para descubrirlo hay que dejar todo de lado, todas las creencias y "mirar" de verdad, por que no nos engañemos, nunca hemos mirado de verdad en nuestra vida, ya que solo conocemos la cárcel de las creencias, que lo tiñe todo con su color particular, sin dejar ver lo que "es", que poco tiene que ver con lo que "creemos que es".

Sentimientos como el aburrimiento, la depresión, etc... esconden detrás, esta verdad, que no dejamos pasar gracias a las creencias.

Ver la imposibilitad de ver con creencias es el principio del ver. Mientras haya la creencia que "alguien puede ver algo", no hay ver.