creemos que el estado de vigilia es más real que el estado de sueño?
Supongo que por la duración y la coherencia.El estado de vigilia es altamente coherente en cuanto a continuidad de sucesos, memoria, etc... El estado de sueño, los sueños, son historias puntuales.
A pesar que los sueños son historias puntuales, cuando son vividas dentro del sueño, nos las creemos a pies juntillas. No hay duda, nos identificamos fuertemente con el personaje del sueño. De hecho está pasando lo mismo que en vigilia: el personaje se desarrolla, pero no hay controlador del personaje, pero si los frutos de la identificación con el personaje.
Sólo después y algunas veces "durante", nos damos cuenta de la falsedad del sueño.
Darse cuenta de la falsedad de la vigilia ya es otra cosa: es mucho más coherente, y mucho más "real", en cuanto a la textura, color, etc... Pero a parte de estas pequeñas diferencias, fundamentalmente es lo mismo: una identificación con un personaje que le pasan cosas, y con el que se sufre o se goza... Pero en ninguna de las dos situaciones hay controlador.
Luego está: que es lo mental? Solo es lo percibido en la cabeza, o es algo más? Creo que es algo más... Creo que es todo, como ya he dicho alguna vez: lo de dentro y lo de fuera. Y hay tanto control con lo de dentro como con lo de afuera... ya que la entidad controladora, sólo es una apariencia que aparece por el efecto dual de la mente.
Sólo viendo la "falsedad" de la mente y de su mundo, desaparece la dualidad y la supuesta "entidad" dual.
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miércoles, 25 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
voluntad
Las personas son como son. Cualquier intento por cambiarlas o de auto-represión por aceptarlas como son, es alejarse de lo que "es" y es una ilusión. Cualquier "esfuerzo" es una no aceptación de lo que es.
Todo esfuerzo, en cualquiera de sus formas debe cesar, "sin esfuerzo", valga la redundancia. Como? Ahí vuelve a aparecer la "pregunta trampa", "la pregunta imposible". No hay como, el como implica un camino, implica tiempo, implica que lo que hay AHORA no es "suficiente". En definitiva, implica un "escape" de lo que es.
La mente solo escapa de lo que "es" todo el rato, gracias a su actividad incesante y su incesante "parloteo". Sólo un "detenerse" sin motivo, sin causa, es el fin del tiempo y de la mente, tal como los conocemos. Solo en ese detenerse hay verdadera atención a lo que "es", no a lo que "pensamos que es". Lo que pensamos que es, sencillamente no existe, a parte de como concepto, como creencia, que es lo mismo.
Pero como ya sabemos, no hay forma posible de escapar de lo que es, ya que lo que "es", es siempre. No de forma intermitente, y lo único que hay es un aparente acto de voluntad, fruto de la actividad mental, gracias a la identificación con lo "mio", con lo "individual".
Esta ficción es cansada y difícil de mantener y requiere una actividad mental constante, aunque sea en tonterías, ambiciones, frustraciones, todo el repertorio de trucos de magia que tiene la mente.
Paralelo a la "voluntad", hay el "placer", la "angustia", la "culpabilidad". Pensar que uno tiene opción, voluntad, decisión, implica que el "otro" también la tiene, y que por lo tanto el otro me puede "joder" o "veneficiar", y ahí empieza todo el meollo, el asunto que la humanidad lleva arrastrando des de sus inicios: la violencia, la infelicidad, el sufrimiento.
Todo esfuerzo, en cualquiera de sus formas debe cesar, "sin esfuerzo", valga la redundancia. Como? Ahí vuelve a aparecer la "pregunta trampa", "la pregunta imposible". No hay como, el como implica un camino, implica tiempo, implica que lo que hay AHORA no es "suficiente". En definitiva, implica un "escape" de lo que es.
La mente solo escapa de lo que "es" todo el rato, gracias a su actividad incesante y su incesante "parloteo". Sólo un "detenerse" sin motivo, sin causa, es el fin del tiempo y de la mente, tal como los conocemos. Solo en ese detenerse hay verdadera atención a lo que "es", no a lo que "pensamos que es". Lo que pensamos que es, sencillamente no existe, a parte de como concepto, como creencia, que es lo mismo.
Pero como ya sabemos, no hay forma posible de escapar de lo que es, ya que lo que "es", es siempre. No de forma intermitente, y lo único que hay es un aparente acto de voluntad, fruto de la actividad mental, gracias a la identificación con lo "mio", con lo "individual".
Esta ficción es cansada y difícil de mantener y requiere una actividad mental constante, aunque sea en tonterías, ambiciones, frustraciones, todo el repertorio de trucos de magia que tiene la mente.
Paralelo a la "voluntad", hay el "placer", la "angustia", la "culpabilidad". Pensar que uno tiene opción, voluntad, decisión, implica que el "otro" también la tiene, y que por lo tanto el otro me puede "joder" o "veneficiar", y ahí empieza todo el meollo, el asunto que la humanidad lleva arrastrando des de sus inicios: la violencia, la infelicidad, el sufrimiento.
sábado, 14 de enero de 2012
individuo
Si hay la noción de individuo, por fuerza tienen que haber los sentimientos de culpa, venganza o remordimiento, cólera o odio.
Si yo soy responsable de mis actos, el otro también. Todo nace de la idea de "individuo". Si yo no soy tu, tu puedes ser mi enemigo o mi amigo, claro. Pero cuando la idea de "individuo" comienza a flaquear, "tu" no está tan claro que no seas "yo" o "yo" sea "tu".
Creo que entonces hay una posibilidad real de transcender los sentimientos de cólera, venganza o odio. Mientras exista una distancia entre observador y observado, estos permanecerán, de forma sutil, de forma reprimida o latente.
Uno es violencia, ya que violencia es "separación", es decir, se fundamente en "tu no eres yo" y ahí empiezan todos los problemas.
Creo que es muy importante, mas que nada el mundo, saber que soy realmente. Cual es mi naturaleza intima, que es diferente de lo que "creo ser" o mis supuestos atributos.
Sólo entonces, quizás la frontera que nos separa de los demás, que de hecho esta hecha de "creencias", se derrumbe, al ver que las creencias son lo que son: creencias, es decir, falsas por naturaleza. No son realidades, ya que las realidades, solo existen AHORA y no tiene pasado ni futuro.
Si yo soy responsable de mis actos, el otro también. Todo nace de la idea de "individuo". Si yo no soy tu, tu puedes ser mi enemigo o mi amigo, claro. Pero cuando la idea de "individuo" comienza a flaquear, "tu" no está tan claro que no seas "yo" o "yo" sea "tu".
Creo que entonces hay una posibilidad real de transcender los sentimientos de cólera, venganza o odio. Mientras exista una distancia entre observador y observado, estos permanecerán, de forma sutil, de forma reprimida o latente.
Uno es violencia, ya que violencia es "separación", es decir, se fundamente en "tu no eres yo" y ahí empiezan todos los problemas.
Creo que es muy importante, mas que nada el mundo, saber que soy realmente. Cual es mi naturaleza intima, que es diferente de lo que "creo ser" o mis supuestos atributos.
Sólo entonces, quizás la frontera que nos separa de los demás, que de hecho esta hecha de "creencias", se derrumbe, al ver que las creencias son lo que son: creencias, es decir, falsas por naturaleza. No son realidades, ya que las realidades, solo existen AHORA y no tiene pasado ni futuro.
jueves, 12 de enero de 2012
la identidad
Hace unos días percibí algo que me ha conmovido.
He comentado en numerosas ocasiones, que el yo es la reacción a lo que hay. Hasta hace poco tenia la impresión que esa reacción podía condicionar lo que "es", por lo tanto la reacción tenia cierta "autonomía". Al menos interiormente, es lo que sentía
Pero no es así, solo existe lo que "es", la reacción es también parte de lo que "es" y tampoco hay control sobre ella. Todo es sin "nadie" particular que "sea".
Por ejemplo, alguien me insulta, y me enfado, ese enfado es la reacción fruto de un pasado. Pues bien, eso es inevitable, de hecho es lo que "es", pero el enfado no es fruto de un pasado realmente, eso solo es una "historia" que surge en la mente. De hecho siempre hay lo que "es", y las explicaciones que percibimos son falsas. Lo que "es" no tiene pasado ni futuro. La mente proyecta esa ficción.
Las explicaciones surgen al haber una identificación de "lo sin nombre", con lo "concreto". Sin esa identificación, la mente está en silencio. Pero incluso la mente es una ilusión, no existe nada realmente, a parte de conceptos mentales que surgen.
Nunca hubo posibilidad es escoger nada, nunca hubo meta a la que llegar, nunca hubo control sobre nada. Siempre ha habido lo que "es" y nadie que controle lo que "es".
El yo es una sensación que surge "después" de lo que "es". El yo es el placer, es el dolor, el miedo, la angustia... en resumen el PRECIO de creerse uno ser el autor de algo, sea bueno o malo.
Todo es lo que "es" y nadie decide nada, por que no existe nada a parte de lo que "es", eso seria una incoherencia.
La iluminación no depende de nada, de hecho según como se mire, ni tan solo existe, por que todo siempre solo ha sido lo único que ha podido ser.
Creer ser "alguien" es el primer pecado de arrogancia. Nadie es nada, nadie puede ser algo que ya no sea, por que lo único que hay es el "ser", pero un ser impersonal
He comentado en numerosas ocasiones, que el yo es la reacción a lo que hay. Hasta hace poco tenia la impresión que esa reacción podía condicionar lo que "es", por lo tanto la reacción tenia cierta "autonomía". Al menos interiormente, es lo que sentía
Pero no es así, solo existe lo que "es", la reacción es también parte de lo que "es" y tampoco hay control sobre ella. Todo es sin "nadie" particular que "sea".
Por ejemplo, alguien me insulta, y me enfado, ese enfado es la reacción fruto de un pasado. Pues bien, eso es inevitable, de hecho es lo que "es", pero el enfado no es fruto de un pasado realmente, eso solo es una "historia" que surge en la mente. De hecho siempre hay lo que "es", y las explicaciones que percibimos son falsas. Lo que "es" no tiene pasado ni futuro. La mente proyecta esa ficción.
Las explicaciones surgen al haber una identificación de "lo sin nombre", con lo "concreto". Sin esa identificación, la mente está en silencio. Pero incluso la mente es una ilusión, no existe nada realmente, a parte de conceptos mentales que surgen.
Nunca hubo posibilidad es escoger nada, nunca hubo meta a la que llegar, nunca hubo control sobre nada. Siempre ha habido lo que "es" y nadie que controle lo que "es".
El yo es una sensación que surge "después" de lo que "es". El yo es el placer, es el dolor, el miedo, la angustia... en resumen el PRECIO de creerse uno ser el autor de algo, sea bueno o malo.
Todo es lo que "es" y nadie decide nada, por que no existe nada a parte de lo que "es", eso seria una incoherencia.
La iluminación no depende de nada, de hecho según como se mire, ni tan solo existe, por que todo siempre solo ha sido lo único que ha podido ser.
Creer ser "alguien" es el primer pecado de arrogancia. Nadie es nada, nadie puede ser algo que ya no sea, por que lo único que hay es el "ser", pero un ser impersonal
domingo, 8 de enero de 2012
experiencia
Todo lo que se experimenta es falso por naturaleza, ya que implica un "experimentador", un pasado, una reacción. La experiencia siempre tiene un trasfondo en el pasado, unas raíces en el pasado.
Lo "real" no es experimentable. No hay un "como", ya que el "como" también pertenece al pasado, al experimentador, al que "sabe", al que con lo que "hay en este momento", con lo que "es en este momento", no le es suficiente, al que cree que hay algún sitio al que llegar.
Lo "real" es un "ser", no un "experimentar". Y en el "ser" hay verdadera seguridad, ya que no se vive de recuerdos,suposiciones o experiencias.
La "experiencia", "lo conocido", es ignorancia por su propia naturaleza, ya que tiene sus raíces en el pasado y en suposiciones mentales, en hechos exclusivamente mentales y la realidad no es mental, la realidad ES, que es diferente de la creencia, de la experiencia y de lo conocido.
No hay barca que te lleve a la orilla de lo "desconocido", por que lo "desconocido" no es experimentable, lo "desconocido" ES lo que es ahora. No tiene futuro ni pasado, lo real es lo que hay, lo que es ahora.
Lo "real" no es experimentable. No hay un "como", ya que el "como" también pertenece al pasado, al experimentador, al que "sabe", al que con lo que "hay en este momento", con lo que "es en este momento", no le es suficiente, al que cree que hay algún sitio al que llegar.
Lo "real" es un "ser", no un "experimentar". Y en el "ser" hay verdadera seguridad, ya que no se vive de recuerdos,suposiciones o experiencias.
La "experiencia", "lo conocido", es ignorancia por su propia naturaleza, ya que tiene sus raíces en el pasado y en suposiciones mentales, en hechos exclusivamente mentales y la realidad no es mental, la realidad ES, que es diferente de la creencia, de la experiencia y de lo conocido.
No hay barca que te lleve a la orilla de lo "desconocido", por que lo "desconocido" no es experimentable, lo "desconocido" ES lo que es ahora. No tiene futuro ni pasado, lo real es lo que hay, lo que es ahora.
viernes, 6 de enero de 2012
miércoles, 4 de enero de 2012
el final de los tiempos
Me doy cuenta, que todo lo que dura más de un instante, es muerte.
La muerte es inherente a la memoria, al pasado. El pasado es el yo.
La realidad sólo puede existir sin un pasado, sin una memoria que contamine "lo que es".
El "pasado" actúa como una adicción: nos brinda experiencias, buenas o malas, pero nos las brinda, y eso, según nuestro condicionamiento, es mejor que nada.
El amor, el verdadero, solo puede existir sin un pasado. La memoria, que es la acumulación de experiencias, tiene que ser por fuerza egoísta, si se quieren mantener.
Estamos aferrados a nuestros recuerdos, somos nuestros recuerdos. Sin el pasado que somos? Sin el pasado, SOMOS, con el pasado solo sobrevivimos a cada día.
Ningún día es fresco, verdaderamente fresco con la carga del pasado. Pero que somos sin el pasado? Esa es la pregunta que ayuda a mantener la identidad personal. Pero el hecho real, es que lo que verdaderamente somos no pertenece a la memoria ni a la mente...
Morir interiormente, es lo único que queda, al final de los tiempos...
La muerte es inherente a la memoria, al pasado. El pasado es el yo.
La realidad sólo puede existir sin un pasado, sin una memoria que contamine "lo que es".
El "pasado" actúa como una adicción: nos brinda experiencias, buenas o malas, pero nos las brinda, y eso, según nuestro condicionamiento, es mejor que nada.
El amor, el verdadero, solo puede existir sin un pasado. La memoria, que es la acumulación de experiencias, tiene que ser por fuerza egoísta, si se quieren mantener.
Estamos aferrados a nuestros recuerdos, somos nuestros recuerdos. Sin el pasado que somos? Sin el pasado, SOMOS, con el pasado solo sobrevivimos a cada día.
Ningún día es fresco, verdaderamente fresco con la carga del pasado. Pero que somos sin el pasado? Esa es la pregunta que ayuda a mantener la identidad personal. Pero el hecho real, es que lo que verdaderamente somos no pertenece a la memoria ni a la mente...
Morir interiormente, es lo único que queda, al final de los tiempos...
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