Me doy cuenta, que todo lo que dura más de un instante, es muerte.
La muerte es inherente a la memoria, al pasado. El pasado es el yo.
La realidad sólo puede existir sin un pasado, sin una memoria que contamine "lo que es".
El "pasado" actúa como una adicción: nos brinda experiencias, buenas o malas, pero nos las brinda, y eso, según nuestro condicionamiento, es mejor que nada.
El amor, el verdadero, solo puede existir sin un pasado. La memoria, que es la acumulación de experiencias, tiene que ser por fuerza egoísta, si se quieren mantener.
Estamos aferrados a nuestros recuerdos, somos nuestros recuerdos. Sin el pasado que somos? Sin el pasado, SOMOS, con el pasado solo sobrevivimos a cada día.
Ningún día es fresco, verdaderamente fresco con la carga del pasado. Pero que somos sin el pasado? Esa es la pregunta que ayuda a mantener la identidad personal. Pero el hecho real, es que lo que verdaderamente somos no pertenece a la memoria ni a la mente...
Morir interiormente, es lo único que queda, al final de los tiempos...