Buscar este blog

jueves, 27 de junio de 2013

La voluntad de Diós

Creo que lo que Jesús buscaba, con todos sus consejos, mandamientos o como queramos llamarlos, era un descubrir de primera mano, que realmente no somos nada.

Mejor dicho, que solo Dios ES, que no hay "controlador" de nada. Que vivimos en un mundo individual hecho de "pensamientos", no de realidades. Que ese creer "saber" es nuestro pecado original.

Para estar en contacto con la "realidad", los "pensamientos" o "ideas" acerca de las cosas son una barrera o impedimento.

Para estar en contacto con la "realidad" o Diós, uno debe despojarse de todo lo que cree ser. Y también de lo que cree que son los demás y todo en general.

Por eso creo, que Jesús en el sermón de la montaña nos instaba a no preocuparnos por el mañana, por el comer o beber, por el vestir y cosas que normalmente forman parte de nuestras preocupaciones.

Jesús nos incitava a tener una "experiencia de primera mano" de todo esto. Para tener esta experiencia de primera mano, nos exige un acto de Fe, para dar el salto al vacio.

No hay camino hacia la realidad, como decia Krishnamurti, es un "salto" a lo desconocido. Y si exploramos un poco el discurso de Jesús va un poco en esa línia: a minar todas las cargas que creemos arrastrar.

Entre estas cargas, quizás la más pesada a nivel del inconsciente, y que nos ata más es el "pecado". El pecado a fin de cuentas es una acción que nos aleja de Dios y que refuerza nuestra "individualidad".

Jesús aparece como el "intermediario", en el sentido que promete liberarnos de esa "carga", siempre y cuando nosotros "perdonesmos a nuestros deudores". En la medida que uno perdona lo que cree que le adeudan los demás, nuestras ataduras por causa de nuestros pecados son cortadas.

Por eso instaba a amar a los demàs a no debolver mal por mal, sinó bien por mal.

El enfoque de Jesús no parece de este mundo, y que cada uno interprete estas palabras como crea oportuno. A mi entender parece un "plan", para liberar la consciencia humana de sus ataduras, pero que no acabo de funcionar, vistos los resultados y estado de la humanidad.

Como en todo, hay casos en los que si funcionó, bastantes. Como el caso de San Francisco de Asís, en el que se dio un "leer" y un "hacer" todo junto. Francisco llevó literalmente a la práctica el Evangelio. Supongo que su inocencia innata, permitió que las palabras de Jesús no encontraran barreras hacia su corazón.

Francisco lo abandonó todo por Jesús, quedándose totalmente solo. Al principio era tomado por loco, como siempre pasa con la gente "especial", hasta que a su alrededor se formó una gran orden religiosa.

Para acabar una anecdota de San Francisco. Eran ya muchos hermanos los que formavan la orden. Estaban reunidos todos en un valle, como una especie de congreso o congregación. Como llevaban al pie de la letra el evangelio, nada traian consigo, excepto lo mínimo. Un Obispo alli presente, viendo que se acercaba la hora de comer, le preguntó a Francisco que como iba a alimentar a 5000 personas. Al cabo de un rato, empezó a surgir gente de los pueblos de alrededor a traer comida para los Franciscanos sin ningún plan previo de Francisco. Quedaron artos y aun sobró...

Esta anécdota sólo es una muestra, pero hechos como estos, se pueden encontrar con bastante facilidad a lo largo de la vida de Francisco....