Habitualmente, la psique, para sostener la sensación de ser algo, es decir, para huir de la realidad, ha creado lo que llamo la "estímulo-dependencia".
Esta dependencia adopta multitud de formas: dependencia de la degustación de comida, de una buena conversación, estimulación musical, estimulación visual mediante el arte por ejemplo, culto al cuerpo,... o puede adoptar formas endógenas, es decir, dependencias de estímulos interiores, como pueden ser el dolor, la angustia, o la ansiedad... También estas últimas adoptan formas menos dañinas que las citadas anteriormente, en forma de dependencia del de la adquisición de conocimiento, intelectualidad, frikismo, etc...
El caso es tener la sensación de ser "algo" o "alguien", sea a través del sufrimiento o del placer, sin dejar de recordar que una trae inevitablemente a la otra...
Hay personas, donde la estimulación externa y la interna tienen escaso efecto, entonces, en ciertos casos se desarrollan ciertos tipos de patologías leves, relacionadas con ansiedad, depresión, etc... que en última instancia ayudan a aportar esta falta de estimulación del exterior... Lo malo en estos casos, es que esta forma de estimulación suele ser bastante dolorosa para el individuo, pero el invididuo, debido a su condicionamiento, teme no tener ningún tipo de estimulación, por que lo asocia con la propia muerte...
De hecho, la realidad es que dependemos de la estimulación a causa de nuestra inmensa pobreza interior. Poner orden en la propia vida, significa ahondar en la esencia de unos mismo, ahondar en este proceso constante de huida de la propia realidad, del momento presente, y en su compresión última, hay el final de la estimulo-dependencia... y la autentica dicha.