Para entender mejor la frase "el observador es lo observado", creo que hay que ahondar en el concepto de "yo". Que es el yo?
El yo es el registro en forma de memoria de lo que al supuesto "ente" le sucede. Es la reacción, en base a esta memoria (y por tanto mecánica), a los sucesos tanto internos como externos.
En realidad el yo es una suposición. Creemos que el "yo" decide, pero si nos fijamos atentamente como sucedes las cosas en nuestro día a día, veremos que primero viene la "acción", y luego una identificación y reacción al suceso. La reacción sucede de forma mecánica, y es la reacción de la memoria y el posterior proceso de identificación con la reacción. Es decir, "fulanito me ha ofendido a mi" (por ejemplo).
Este mismo proceso, y la sucesión ininterrumpida de identificaciones con la acción es lo que mantiene vivo el concepto del "yo", la idea del "yo". Por eso la mente, el cerebro raramente está quieto. Por eso el aburrimiento nos agobia (por ejemplo), ya que nos pone de manifiesto y de forma inconsciente, que no hay tal "yo".
Como el "yo" cree que "decide", de ahí parten todos sus males y todos sus placeres. Cuando considera que a "el" algo le va bien, por su condicionamiento, siente satisfacción. Y viceversa. Sin esa falsa creencia, de que el yo decide, no hay placer, ni hay dolor. Hay un estado de bienaventuranza, como decía Krishnamurti.
Pos su propia naturaleza, el yo no se puede aniquilar a si mismo, ya que el yo es "el pasado", todo el condicionamiento y lo último que quiere es perecer. Sólo tras ver, de forma profunda, la falsedad del yo, observando como funciona nuestra mente en el día a día, desaparece pos si mismo, pero sin el esfuerzo y la intervención de nada ni de nadie, y menos de uno mismo.
Observar como funciona, es básicamente darse cuenta que de hecho, no hay un alguien que decide nada, sino que es una simple reacción mecánica de nuestro cerebro en base a su condicionamiento y una identificación con la reacción.