Tras un largo periodo de silencio, ya que no tenia sentido escribir nada si no era para aportar algo nuevo, me he decidido a escribir algo...
Cualquier esfuerzo, por comprender, para ver, por lo que sea, lo único que consigue es reforzar la sensación de "ser" algo: una entidad separada.
No hay nada que "alguien" pueda hacer para transcender ese "alguien", por que sencillamente ese alguien no existe, es una ficción muy sólida.
Lo único que existe es lo que aparece en cada momento, tanto a nivel físico como mental. Pero sin ningún hacedor, sin ningún veedor, sin ningún oidor o pensador.
Lo único que existe, es el "oír", el "ver", el "sentir", el "pensar". Eso es lo único que podemos decir que existe. Pero sin ningún ente separado de ese "oír", de ese "ver", "sentir", "pensar". El ente separado, es una "historia", como dije Jeff Foster, un recuerdo que también aparece en el "presente".
Por lo tanto no hay nada que hacer. El fin del ego, es el fin del que cree que "sabe", solo en la ignorancia más absoluta, en la humildad mas absoluta el ego se desvanece, y eso es lo último que quiere la mente, que cree necesitar una identidad para sobrevivir. Pero eso solo es una creencia más, que tiene una repercusiones enormes en la psique: hace que arrastramos una identidad separada de la realidad que nos envuelve y todo lo que eso comporta en conflictos y sufrimiento para nosotros y los demás...
Llega un momento, que no se puede saber cuando, puede ser dentro de un minuto o dentro de 20 años, que la mente se colapsa por si sola, al haber una percepción "impersonal" de su propia pesadez e implicaciones, de la falsedad del "ego separado"... y entonces solo queda, lo que siempre ha habido: el ahora y todo lo que ello implica.