El Ego es la reacción misma. Si no hay reacción a un hecho, no hay Ego. El Ego y la reacción son lo mismo.
Un pensamiento viene a la mente, o un estímulo externo es percibido, luego hay una reacción del cerebro al estímulo, sea mental o externo. La reacción es la repuesta de la memoria, un acto reflejo del órgano llamado cerebro.
Hay una identificación muy fuerte entre la "reacción" y la identidad personal. "Yo soy herido", "yo amo", etc. El fin de esta identificación/reacción es el fin del Ego.
Cuando se percibe, de forma global y unitaria; cuando se comprende el peso tremendo que supone para el cerebro y la mente arrastrar día tras día el contenido de la consciencia, la memoria psicológica, que es el Yo; la consciencia se vacía por si misma sin esfuerzo alguno y sin la acción de nadie. Ya que "alguien" es la ilusión. No hay un "como" tampoco, ya que buscar un "como" es la respuesta de la memoria, una reacción de la memoria a un problema, a un cambio deseado. Buscar el "como" es la respuesta automática del cerebro condicionado, nada más. Tiene que haber un "salto" cualitativo, más allá de cualquier reacción, ya que la reacción es el Ego.
El único silencio verdadero es aquel que surge sin esfuerzo.