Claro está que es un pecado hecho con inocencia, es casi inevitable. Pero de este pecado cuelgan, como he dicho alguna que otra vez todos los demás. Y es menester indagar en el interior, si esta identidad que creemos propia, es real o solo aparente.
La "salvación", es devolver a Dios, lo que es de Dios, es decir, abandonar el fruto de nuestras acciones, vaciarnos por dentro, convertirnos en los mas pobres, ya no sólo físicamente, sino interiormente. Y sólo en ese estado, en el estado de vacío y abandono totales de uno mismo, Dios puede ser, y llenar aquello que creíamos vacío, con el Reino de lo Dios.
Para que el Reino de Dios Sea, uno no debe ser, uno debe morir interiormente, debe dejar espacio, para que el Reino de Dios sea.
Por eso el Reino de Dios está en el interior, pertenece al interior del ser. Y cuando el Reino de Dios es, la muerte no es: hay vida eterna, por que uno ya no es y está mas allá de la vida y la muerte.
Seguir a Cristo, implica aceptar los valores de pobreza interior, del yo no soy, valores totalmente opuestos a los de la sociedad actual. Seguir a Cristo es dar la espalda a la sociedad, como el hizo en su momento, con el consiguiente escándalo. Seguir a Cristo es abandonarlo todo, sin mirar atrás ni un instante, y dejar espacio, para que lo que realmente Es, Sea!! Seguir a Cristo es enfrentarse a la Realidad desnuda, sin ninguna protección [que es lo que es el yo: una protección contra el mundo y los demás].
Cristo recurre a la Fe, para hacer el paso hacia el Reino de Dios. La Fe en Dios "proveerá", la Fe es la "energía", el paso final hacia el Reino de Dios, hacia la Liberación o la Iluminación, que es lo mismo para otras religiones. La Fe en la palabra de Dios. Como siempre la Fe, exige Inocencia y Vulnerabilidad, por eso dice Jesús que para entrar en el Reino de Dios uno tiene que ser como un niño.
De hecho todo lo que dice, "la condenación eterna", etc, es el infierno actual, el placer para hoy y miedo para mañana, donde el sufrimiento, es el pan nuestro de todos los días, y donde la única salida es "la puerta pequeña", la que conduce al Reino de Dios, a la vida Eterna, a la vida Con Dios y De Dios, por que sólo Dios Es.
Dios nos exige Madurez! Es decir, que dejemos los juguetes que nos entretienen, que nos aíslan de los demás, que nos hacen vivir en la fantasía de lo que "creemos ser" o de lo que "nos gustaría ser", y que afrontemos la realidad tal como Es. Pero el hombre continua jugando, aun pasada la infancia, con sus juguetes "adultos": con el devenir algo, con el ser alguien, con llegar a alguna parte, sea espiritual o económicamente, con las innumerables distracciones auto-creadas, etc...
Y para acabar:
Padre nuestro
que estás en los cielos
santificado sea tu nombre
venga nosotros a tu reino
hágase tu voluntad
así en la tierra como en el cielo
danos hoy nuestro pan de cada día
perdona nuestras ofensas
así como también nosotros
perdonamos a quienes nos ofenden
no nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal
Amén.
que estás en los cielos
santificado sea tu nombre
venga nosotros a tu reino
hágase tu voluntad
así en la tierra como en el cielo
danos hoy nuestro pan de cada día
perdona nuestras ofensas
así como también nosotros
perdonamos a quienes nos ofenden
no nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal
Amén.
Por último recomendar la lectura de Sabiduría de un pobre de Eloi Leclerc. Novela divulgativa sobre San Francisco de Asís!