la tierra que pisas
Dios es el aire que respiras
las lágrimas del niño
el perfume y la pestilencia
el claxon del autobús
el alago y la ofensa
el pensamiento y el sentimiento
lo consciente y lo inconsciente
la música y el ruido
el soñador y lo soñado
la muerte y la vida
Dios es al aire, el latir del corazón, el vacío interior y la frescura de una hoja
Sólo Dios es
Amar a Dios, es amar lo que "es", sin alternativa a "lo que no es". Sólo en ese amor puede nacer la auténtica libertad. La libertad de lo que Es.
Ser pobre, implica no tener nada, haber dejado todo, incluida la idea de ser "uno". Sólo en la absoluta pobreza interior, Dios puede venir, aunque en realidad nunca se fue, ya que Dios siempre Es. Si no hay espacio interior, Dios sólo es un concepto, una idea y una fantasía. La perderlo todo, incluida la sensación de "perder", Dios es visto como lo auto-evidente y omnipresente.