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lunes, 18 de abril de 2011

La angustia de ser

Ser, sentir que uno existe, tiene unas grabes implicaciones para la psique humana.

Saber que uno es, que tiene voluntad, que tiene responsabilidad, que uno puede fallar...

Todo esto, son pesos para la psique. Según la psique de cada uno, puede ser un peso ligero, o un peso insoportable.

Si es un peso insoportable, se tiene la sensibilidad suficiente como para ahondar en el verdadero "ser", que no tiene nada que ver con el concepto que tenemos de el.

Para el verdadero "ser", no hay nada, no se hace nada, no existe el tiempo. Para el verdadero "ser", no se es, se deja de ser uno mismo, para no ser nada.

Y cuando no se es nada, todo brota de nuevo, sin el sentimiento de la angustia de ser "algo". En ese estado, todo simplemente "es".

domingo, 17 de abril de 2011

Entretenimiento

Me doy cuenta, que la gente [yo mismo también] necesita entretenerse, necesita que se la entretenga de alguna forma...

El entretenimiento es la forma pre-establecida de huir de lo que uno cree que es. No de lo que es, de eso, nunca se puede huir. Pero si de lo que uno cree ser.

En este caso lo que uno cree ser y lo que es, es lo mismo. Lo que pasa, es que en la mayoría de casos uno no es consciente de lo que huye. Lo que uno cree ser, en el fondo, de manera inconsciente, es la nada. Uno sabe en el fondo que no es nada, pero no lo quiere asimilar y con eso se crea el Yo. El Yo es la huida [más compleja y elaborada] de lo que realmente somos, de lo que es.

El Yo, lo tenemos asociado, a nuestra parte "permanente", al centro que nunca cambia, pero que puede tener atributos cambiantes [las cualidades psicológicas]. De hecho, el Yo, es simplemente una idea, que nos brinda seguridad, esa seguridad que creemos necesitar [debido a nuestro condicionamiento].

Lo peor de todo, es que esa estructura mental, el Yo, es la propia cárcel, que nos mantiene aislados y temerosos. Viviendo una vida, a medias!

domingo, 3 de abril de 2011

Lo que siempre ha sido

Creo, que lo que hemos buscado siempre ha estado conviviendo con nosotros, des de el principio. De hecho somos nosotros mismos.

El flujo incesante de pensamientos, que es deseo, lo vela, al igual que las imágenes proyectadas por una cámara ocultan la pantalla blanca que hay debajo.

El deseo es uno, y uno es el deseo. El deseo es el escape constante de "lo que es". "Lo que es" es el "vacío absoluto". La mente huye por definición del vacío absoluto por miedo a perder lo que cree que tiene [de hecho no tiene nada, sólo es una apariencia].

Sólo en la comprensión de "lo que es", el deseo toca a su fin y con el, el yo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Lo que nos molesta

El ladrido de un perro en la calma de la noche, por ejemplo, o el ruido en la biblioteca... Son cosas que suelen molestar a casi todo el mundo o a mucha gente. Solo son ejemplos, seguro que en su vida hay algo que le molesta y quisiera que no se diese.

Por que nos molesta algo? Nos molesta por que nuestro condicionamiento nos impulsa a querer cambiar la situación del momento (por ejemplo el ladrido del perro).

Si nos damos cuenta más detenidamente, para que el Ego "sea", tiene que reaccionar a las situaciones en base a su condicionamiento y exigencias. Si no el Ego no puede ser. Es decir, sin reacción no hay Ego. Es decir la "molestia", soy "yo" y "yo" soy la "molestia".

Darse cuenta realmente de este hecho, puede ser el inicio de la captación de "el observador es lo observado".

miércoles, 16 de marzo de 2011

Que es el Yo?

Para entender mejor la frase "el observador es lo observado", creo que hay que ahondar en el concepto de "yo". Que es el yo?

El yo es el registro en forma de memoria de lo que al supuesto "ente" le sucede. Es la reacción, en base a esta memoria (y por tanto mecánica), a los sucesos tanto internos como externos.

En realidad el yo es una suposición. Creemos que el "yo" decide, pero si nos fijamos atentamente como sucedes las cosas en nuestro día a día, veremos que primero viene la "acción", y luego una identificación y reacción al suceso. La reacción sucede de forma mecánica, y es la reacción de la memoria y el posterior proceso de identificación con la reacción. Es decir, "fulanito me ha ofendido a mi" (por ejemplo).

Este mismo proceso, y la sucesión ininterrumpida de identificaciones con la acción es lo que mantiene vivo el concepto del "yo", la idea del "yo". Por eso la mente, el cerebro raramente está quieto. Por eso el aburrimiento nos agobia (por ejemplo), ya que nos pone de manifiesto y de forma inconsciente, que no hay tal "yo".

Como el "yo" cree que "decide", de ahí parten todos sus males y todos sus placeres. Cuando considera que a "el" algo le va bien, por su condicionamiento, siente satisfacción. Y viceversa. Sin esa falsa creencia, de que el yo decide, no hay placer, ni hay dolor. Hay un estado de bienaventuranza, como decía Krishnamurti.

Pos su propia naturaleza, el yo no se puede aniquilar a si mismo, ya que el yo es "el pasado", todo el condicionamiento y lo último que quiere es perecer. Sólo tras ver, de forma profunda, la falsedad del yo, observando como funciona nuestra mente en el día a día, desaparece pos si mismo, pero sin el esfuerzo y la intervención de nada ni de nadie, y menos de uno mismo.

Observar como funciona, es básicamente darse cuenta que de hecho, no hay un alguien que decide nada, sino que es una simple reacción mecánica de nuestro cerebro en base a su condicionamiento y una identificación con la reacción.

martes, 15 de marzo de 2011

El peso de uno mismo

Sólo cuando hay cierta crisis interior es posible percibir "el peso de uno mismo". Me refiero a las demandas continuas de seguridad, miedos, inseguridades, etc... Imagínese por un momento sin todo eso. A eso lo llamo "el alivio de uno mismo". Solo es perceptible en determinados momentos.

Habitualmente estamos tan acostumbrados a cargar con el "peso de uno mismo", que ya ni lo notamos. Si prestamos atención, en ocasiones, en los que estamos más relajados y el "yo" está temporalmente ausente es posible percibir la "diferencia" entre tener yo y no tenerlo.

Personalmente también arrastro conmino mismo el peso muerto del Yo. Pero estoy abierto a dejar de arrastrarlo. Pero eso no depende de un "mi", por que sencillamente este es una ilusión.

jueves, 10 de marzo de 2011

Viniendo de la compra...

... he tenido una revelación... Las personas hablan, creen que deciden lo que dicen, pero en realidad no es así. Se puede predecir con bastante facilidad, lo que va a decir alguien en los próximos segundos, aun sin conocerlo demasiado o nada...

Somo autómatas, pero creemos ser "alguien". Un alguien que en realidad es una "suposición". Si se investiga a fondo el tema nos daremos cuenta que casi todo lo que creemos decidir pensar o decir, nos viene impuesto por nuestro pasado o por estímulos externos...