El pasado es la cadena, el pegamento que une a la idea del yo. No hace falta que sea una pasado de 10 años, ni de 20, puede ser de unas horas.
El pasado en forma de memoria, es la acumulación de vivencias por parte del individuo. Ese mismo pasado crea al individuo y la idea de individuo crea ese pasado. Son dos fenómenos que surgen conjuntamente.
Realmente, no hay futuro sin un pasado. La capacidad de proyectar un futuro depende de la memoria acumulada en forma de vivencias.
Las experiencias, también nacen de un pasado, de los recuerdos, ya que todo lo que miramos, experimentamos, está bañado por el pasado, por los recuerdos.
No hay nadie que pueda librarse del pasado, ya que el "yo" y el pasado son lo mismo. No hay diferencia. Otra vez "el como librarse", puede saltar como pregunta, pero como siempre esa pregunta nace del pasado, de un yo que no acepta lo que "hay" ahora.
La cadena del pasado, solo puede ser rota a través de una compresión profunda de la naturaleza de uno mismo, de la naturaleza del pasado, del deseo, del miedo, etc. Esa comprensión, es lo único que puede provocar una rotura con el pasado. Ya que la "verdadera" comprensión, en la que no hay dualidad, es decir, separación entre observador y observado, se produce a un nivel no "personal". Esa rotura, solo puede ser sin esfuerzo, ya que el esfuerzo pertenece al pasado, al "que puede", al individuo.